domingo, 7 de noviembre de 2010

Se acabó la Guardia Nacional

Finalmente, ha sido destruida por Hugo Chávez.

A pesar de que usted continuará percibiendo la presencia de la Guardia Nacional en las calles y en el acontecer nacional, lo que estará viendo es solo el cascarón vacío de la Institución proveniente de las Fuerzas Armadas Nacionales, más útil para el país desde principios del siglo XX. En efecto, el 17 de Diciembre de 1935, al morir el General Juan Vicente Gómez, le sucede en el cargo su ministro de Guerra y Marina, el General de División Eleazar López Contreras, quien se abocó al establecimiento del Estado de Derecho de las libertades públicas. El nuevo gobierno, al no contar con cuerpos de policía bien estructurados y disciplinados, se trazó como objetivo prioritario el alcanzar la organización de un servicio de policía de carácter nacional, formado y equipado para garantizar el orden en todo el país, así como para colaborar con los jueces en la preparación de la represión penal. A pesar de que existe evidencia de la existencia de una Guardia Nacional en varias épocas correspondientes al siglo XIX, la génesis de actual corresponde al año 1936 cuando comenzó a prepararse el Servicio Nacional de Seguridad, hasta hacer su debut institucional mediante Decreto Ejecutivo Nº 19320 del 4 de Agosto de 1937, dependiendo de dos Ministerios: Guerra y Marina, en cuanto a organización, armamento, instrucción militar, y disciplina y Relaciones Interiores en cuanto a su dirección y empleo.

La Ley del Servicio Nacional de Seguridad del 25 de Julio de 1938, ubica a la Guardia Nacional dentro de la estructura del Ejército Venezolano con el carácter de servicio del mismo. El Decreto Ley Nº 349 del 22 de Junio de 1946 le concede la naturaleza de Fuerza con el nombre de Fuerzas Armadas de Cooperación. El Estatuto Orgánico de Ministerios del 30 de Diciembre de 1950 la desvincula de la doble dependencia que aún mantenía desde sus orígenes y se dispone la única dependencia de las Fuerzas Armadas de Cooperación del Ministerio de la Defensa junto con las Fuerzas Armadas Militares. Los Decretos Ley Nº 288 del 27 de Junio, y 439 del 21 de Noviembre de 1958, le otorgan de pleno derecho y de manera irrefutable la naturaleza de Fuerza integrante de las Fuerzas Armadas Nacionales, junto al Ejército, Marina, y Aviación. Por su parte, la Constitución Nacional del 23 de Enero 1961, define más claramente el marco legal de la Guardia Nacional dentro de las Fuerzas Armadas Nacionales siguiendo en consecuencia los lineamientos de los decretos precedentemente mencionados y ratificando la concepción de una Institución integral y elevando al rango constitucional tal expresión. Ley Orgánica de Administración Central en el ordinal 16 del artículo Nº 27 dispone las tareas que la Guardia Nacional que ejerce desde su creación (Resguardo fronterizo, Forestal, control de licores, caza y pesca, servicios especiales de vialidad, vigilancia de establecimientos penitenciarios y servicios de utilidad nacional), formalizando la obligación de cooperación del Ministerio de la Defensa con otros Despachos Ejecutivos, dándole legalidad incontrovertible al funcionamiento de la Institución.

Otro gran hito en la historia de la Institución lo marca la creación de la Ley Orgánica de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas del 1 de Julio de 1977, al establecerse en forma paritaria e igualitaria, sin discriminaciones ni clasificaciones diferenciales entre el personal de las Fuerzas Armadas Nacionales, el "régimen de seguridad social del personal de Oficiales, Sub-Oficiales Profesionales de Carrera, reenganchados y Guardias Nacionales" y por último, a través de la Ley de Reforma Parcial a la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas Nacionales del 26 de Septiembre de 1983, el Estado Venezolano, al configurar la reorganización del sector Defensa, establece que "Las Fuerzas Armadas Nacionales, están integradas por las Fuerzas Terrestres (Ejército), las Fuerzas Navales (Armada), las Fuerzas Aéreas (Aviación), y las Fuerzas Armadas de Cooperación (Guardia Nacional)", transformándola en un componente de las Fuerzas Armadas Nacionales.

La evolución de la Guardia Nacional, además de nuevas y más complejas responsabilidades, también trajo los males sociales a su seno, por lo que algunos sectores, ante casos evidentes de corrupción de algunos de sus miembros, comenzaron a hacer generalizaciones peligrosas para la existencia institucional de la Fuerza. En los otros componentes, principalmente en el Ejército, se observaba frecuentemente un desprecio institucional, lo que llevó a que se le tildara de componente corrupto, llegando al extremo de que entre las medidas inmediatas a aplicar inmediatamente después de los intentos de golpe del año 1992, se encontraba la eliminación de la Guardia Nacional, componente al cual no se le “invitó” a formar parte del mismo, con muy contadas excepciones de algunos oficiales superiores y subalternos.

El odio que Hugo Chávez y algunos oficiales, principalmente del Ejército, escaló niveles muy superiores al ser este componente el único que no tuvo ni una sola unidad alzada de parte de los golpistas y que jugó un papel importantísimo por cuanto las contadas unidades que pudieron ser tomadas por los insurrectos, reaccionaron y los tomaron como prisioneros y terminaron garantizándoles su integridad física. Es posible que esa animadversión de los chavistas, sea la causa por la cual la han utilizado en las innobles misiones que tanto rechazan los venezolanos.

No obstante, la principal forma de aniquilamiento de la institución viene de sus entrañas bajo el tutelaje del mismo Presidemente: El ejemplo, principio elemental para la disciplina en las Fuerzas Armadas ha sido violentado, pisoteado y ruinmente utilizado para desmoralizar, corromper y degradar a sus miembros. Así tenemos que sus Comandantes Generales, cobardemente han entregado la institución a la rapiña y han llegado a ocupar sus cargos por sus vinculaciones gansteriles con narcotraficantes, contrabandistas y delincuentes de cuello blanco. El ejemplo más aleccionador es del del narcotraficante Walid Makled García, quien en sus declaraciones desde una cárcel colombiana, entre los oficiales que menciona, la gran mayoría son de la Guardia Nacional; Acosta Carles, Fernández Reverol, Motta Domínguez y lo que más importante es aun, es que la lista de los que no ha mencionado a la prensa, pero si a otros estamentos, es bastante larga, porque incluye varios Comandantes Regionales del CR2, Miembros del Estado Mayor y Comandantes de Destacamento, así como de la Dirección Antidrogas y de la Dirección de Resguardo Nacional.

La desmoralización cunde entre sus miembros quienes lenta pero inexorablemente solicitan su baja de la Institución. Durante los procesos de ascenso, ya no se acusa ante el Cuerpo de Generales a los que se lucran de las actividades ilícitas, como el narcotráfico, vehículos robados, tráfico de armas, secuestro o extorsión a comerciantes, importadores y transportistas, sino a los” contrarrevolucionarios”, cuya sola mención, hace que desaparezcan de las listas de ascensos inmediatamente, mientras que los “angelitos de la revolución”, aceleran sus actividades “extra institucionales” para obtener los recursos con los que costearán la celebración de sus ascensos y el reconocimiento de sus “méritos” mal ganados.

El desprestigio de la Guardia Nacional Bolivariana ha llegado a ser tan grande, que los oficiales que aun sobreviven al paso de los años, han dado instrucciones a sus familiares para que al fallecer, sean enterrados vestidos de civil y no acepten en sus sepelios coronas de la Guardia Nacional ni honores durante el acto de sepultura.

Por último, un simple detalle. Si usted ingresa a la página web http://www.guardia.mil.ve, allí encontrará una página destartalada, desactualizada, con links rotos o desvinculados, con contenido viejo, no denota actividad en su seno, etc. Por ejemplo, hoy 07 de noviembre, aun presenta en comunicados, la felicitación del Hugo Chávez por su 73 aniversario de hace más de 3 meses. En hechos relevantes, la simple quema de 53 kilos de estupefacientes en uno de los sesenta y tantos destacamentos que posee la Fuerza. En noticias de interés, se resalta el rescate de un ciudadano secuestrado, hecho que fue publicitado por el Director de CICPC sin nombrar para nada a la Guardia Nacional, mientras tanto, en la prensa se menciona el asesinato de un secuestrado mientras se negociaba el pago de la extorsión y que al acudir a la cita para la entrega del dinero, el CICPC se encontró con Guardias Nacionales del Grupo de Anti-extorsión y Secuestros, quienes no supieron explicar la razón por la cual ellos estaban allí y no los delincuentes. Más ilustrativo aún, de “noticias de gran interés institucional” el recordatorio de que todas las unidades deben hacer mantenimiento general de sus instalaciones los viernes y los sábado del armamento orgánico, así como la notificación de la terminación del contrato de fideicomiso con un banco que no se menciona, para pasarlo a partir del mes de enero al Banco de Venezuela o que los ex – suboficiales deberán continuar cancelando el aporte de suboficiales a su club hasta nuevo aviso.

Lo dicho, de la vieja Guardia Nacional, solo queda la forma, el fondo fue destruido por la “revolución bonita”.