martes, 7 de agosto de 2012

Venezuela no colabora!


El 11 de septiembre del 2001, el President George Bush declaró la guerra al terror. “A partir de hoy qualquier país que aloje o apoye a los terroristas, será considerado régimen enemigo”
El 11 de septiembre del 2001 el mundo entero, atónito presenció las increíbles imágenes que la televisión y agencias de noticias difundían al mundo en el preciso momento del ataque terrorista a las torres gemelas de New York.  
Horas después, solo escombros, dolor y muerte quedaban en el sitio donde antes se alzaba imponente el World Trade Center, mientras que en los estupefactos testigos, dentro y fuera de los Estados Unidos, la impotencia y la rabia eran los sentimientos comunes sin importar raza, nacionalidad o credo.  Solo en algunos puntos del mundo, los enemigos de los norteamericanos se regocijaban con lo acontecido.  
En la capital de Venezuela, en la Plaza Caracas, una activista del partido de gobierno, Lina Ron, al frente de algunos manifestantes se dedicaron a quemar la bandera de los Estados Unidos y a celebrar la tragedia que enlutaba al pueblo norteamericano.
El mismo presidente de la República, esperó algunos días para expresar su rechazo por los hechos y solo después que Fidel Castro condenara el atentado, tímidamente expresó sus condolencias a las víctimas.  Sin duda, Hugo Chávez no sintió el dolor de la tragedia, sino que obligado por las circunstancias del momento prefirió fingir estar apesadumbrado. 
No tardó mucho tiempo en comenzar a apoyar las teorías que negaban el origen y la naturaleza del ataque y a difundir sus impresiones sobre la utilización de un “auto-atentado” para iniciar una “escalada terrorista del imperio” para destruir a sus enemigos.
Para el año 2006, cuando su postura se hizo más abierta hacia la aceptación del terrorismo expresó: “La hipótesis que cobra fuerza... es que fue el mismo poder imperial norteamericano el que planificó y condujo este atentado o hecho terrorista terrible contra su propio pueblo y contra ciudadanos de todo el mundo”.
Por tanto, no es descabellada la hipótesis de que esas torres fueran dinamitadas, que había un conjunto de explosivos en las torres”.
Venezuela y el Informe del Departamento de Estado sobre el terrorismo
Anualmente el Departamento de Estado norteamericano publica su informe sobre el terrorismo, informe el cual invariablemente es rechazado con fuerza por el gobierno venezolano cuando actúa como la voz de ETA, FARC, ELN, Hezbolá, Al-Qaeda o cualquier grupo que sea mencionado como terrorista en dicho informe.  La intensidad del rechazo aumenta cuando se menciona a Venezuela como protectora de alguno de ellos o se revelan sus nexos logísticos, financieros, ideológicos o de simple solidaridad.  Desde el 2005 hasta la fecha, a Venezuela o mejor dicho, al gobierno venezolano se le menciona negativamente en dichos informes y su respuesta no se ha hecho esperar, comenzando por el mismo Hugo Chávez.
2005: “Venezuela siguió "indispuesta o fue incapaz”
En el informe para el año 2005, se señalaba que la amenaza terrorista era generalmente baja en Hemisferio Occidental.
En cuanto a Venezuela, el informe señalaba que ésta siguió "indispuesta o fue incapaz" de controlar el tráfico transfronterizo de armamento, suministros y drogas de dos grupos izquierdistas terroristas colombianos, las FARC y el ELN, pero que si actuó decididamente contra las Autodefensa Unidas de Colombia. El informe dice que "no está claro ni hasta qué punto" si el gobierno de Venezuela proporcionó apoyo material a los terroristas colombianos y a qué nivel.
2006: “Venezuela virtualmente cesa su cooperación”
Una de las conclusiones del informe del 2006 fue que los atentados internacionales aumentaron 25 por ciento en el año 2006 mientras que el número de víctimas aumentó el 40%. El Centro Nacional contra el Terrorismo (NCTC) informó que durante el año se produjo un total de 14.338 atentados terroristas en el mundo. Estos ataques estuvieron dirigidos a 74.543 civiles, de los que resultaron 20.498 muertos, la mayoría en Irak. Los terroristas atacaron un total de 350 mezquitas, la mayoría también en Iraq.
El NCTC informó que la mayoría de los atentados terroristas permanecían centrados en Oriente Medio y Asia meridional, y destacó que los atentados en general en Asia meridional disminuyeron en un 10%. Las víctimas infantiles del terrorismo fueron un 80% mayores al año anterior, con 1.800 muertos o heridos en atentados. Al igual que en 2005, los profesionales más atacados por los terroristas según el informe fueron funcionarios del gobierno, maestros y periodistas.
En cuanto a América Latina, el informe fue lapidario:  “El terrorismo en el Hemisferio Occidental fue principalmente perpetrado por organizaciones narcoterroristas basadas en Colombia y por los vestigios de grupos andinos radicales de izquierda. Con excepción de los Estados Unidos y Canadá, no se conocen células de operaciones de terroristas islámicos en el Hemisferio, aunque aislados bolsillos de seguidores ideológicos y facilitadores en Suramérica y El Caribe prestan ayuda financiera, logística y moral a grupos terroristas del Medio Oriente. Cuba se mantiene como un estado patrocinador de terrorismo, mientras Venezuela virtualmente cesa su cooperación en la Guerra global contra el terror, tolerando terroristas en su territorio y buscando cercanas relaciones con Cuba e Irán, ambos estados patrocinadores de terrorismo”. 
2007: “existe una continua preocupación por Venezuela”
Según el informe del 2007, “una mejor cooperación internacional permitió nuevos logros contra el terrorismo en 2007, pero el cambio de las tácticas terroristas, el papel de los estados que patrocinan el terrorismo tales como Irán y el interés de los terroristas en obtener armas de destrucción masiva subrayan un continuo desafío en materia de seguridad”.
El informe cita: “Irán que entrena y proporciona armas a militantes shiítas en Iraq así como el apoyo que junto con Siria ofrece al grupo Hezbolá de Líbano. Otros estados promotores del terrorismo que el informe cita son Cuba, Corea del Norte y Sudán”.
El informe elogiaba a Canadá y a México en su lucha contra el terrorismo, pero expresaba una “continua preocupación por Venezuela, donde el presidente Hugo Chávez ha fortalecido los lazos con Cuba e Irán y ha permitido a los grupos terroristas y traficantes de drogas de la vecina Colombia que entre en Venezuela”.
2008: “limitada cooperación venezolana con Colombia”
El informe correspondiente al año 2008 fue publicado sin mucha promoción debido al cambio de políticas en cuanto a terrorismo entre las administraciones Bush y Obama.
El mismo señaló que en América Latina, sólo en Colombia y Perú había grupos terroristas en actividad.  El informe se caracterizó por la “suavidad” del lenguaje sobre Cuba y Venezuela, con los que el gobierno Barack Obama estaba buscando un acercamiento. 
Algunos países como Argentina, Colombia, Panamá, Paraguay, México y El Salvador hicieron "notables esfuerzos en la prevención y preparación", pero otros carecieron de urgencia y resolución necesarias para enfrentar apropiadamente las deficiencias antiterroristas. Sobre Hugo Chávez, el informe dice que la "simpatía ideológica" del gobernante con las FARC y el ELN "limitaron la cooperación venezolana con Colombia en la lucha contra el terrorismo".
2009: “hay un ambiente operacional permisivo para narcotraficantes”
El informe 2009 de 292 páginas, volvió a colocar en la lista de estados terroristas a Cuba, Irán, Sudán y Siria, a los que EEUU impuso como castigo el bloqueo de sus exportaciones y otras sanciones eminentemente económicas y jurídicas.
El informe recalcaba que en 2009 uno de los países que no cooperaron con Estados Unidos en la lucha antiterrorista, fue Venezuela, tal como había venido ocurriendo desde el año 2006.  Este señalaba que Hugo Chávez continuaba “fortaleciendo la relación” con Irán, calificado por EE.UU. como el Estado patrocinador del terrorismo “más activo” y que la cooperación se había “reducido al absoluto mínimo” desde la firma en 2009 de un acuerdo de cooperación militar que permite a militares estadounidenses el uso de bases en Colombia
En cuanto a las guerrillas colombianas FARC y ELN, el informe señaló que entraban a territorio venezolano para “descansar y reagruparse”, así como para “extorsionar” y “secuestrar” a venezolanos con el fin de poder financiar sus actividades.  No obstante, EE.UU. afirmó que, pese a todo, en 2009 hubo “alguna cooperación antiterrorista limitada” entre Venezuela y Colombia.
El Departamento de Estado también acusó a Venezuela de “servir como santuario para al menos un presunto grupo terrorista no colombiano”, en referencia a la detención en abril del presunto miembro de ETA Iñaki Landazabal Echevarria y la negativa del Gobierno de Chávez a extraditarlo.
El informe señaló que existía “un ambiente operacional permisivo para narcotraficantes” en Venezuela. Salvo algunas actividades limitadas como el bombardeo de pistas de aterrizaje remotas en la frontera, “hay poca evidencia de que el Gobierno de Venezuela vaya a mejorar esta situación en el futuro próximo”.
2010: “No se estableció apoyo oficial del gobierno venezolano a ETA”
En el informe correspondiente al año 2010, el Departamento de Estado estadounidense en su Informe sobre terrorismo nuevamente incluyó a Cuba, Irán, Sudán y Siria como países que apoyan el terrorismo.
En lo que se refiere a ETA, destacó que el sistema judicial de España investigó las denuncias de los campos de entrenamiento de ETA en Venezuela. En febrero, un juez de la Audiencia Nacional emitió una orden de arresto contra el funcionario del gobierno venezolano José Arturo Cubillas Fontán. Dos presuntos miembros de ETA detenidos en septiembre confesaron haber recibido una formación del mismo funcionario en Venezuela durante el año 2008. No quedó establecido expresamente en el informe si estas acciones individuales reflejan el apoyo oficial del gobierno venezolano por ETA.
La respuesta venezolana ante la continuidad de los informes mantuvo la misma línea de rechazo.  Al  efecto, un comunicado de la Cancillería venezolana afirmaba que el gobierno de los Estados Unidos, “al dar refugio y protección a un criminal internacional convicto por actos terroristas como Luis Posada Carriles”, no tenía autoridad moral para pretender convertirse en “juez planetario” en esta materia, por no mencionar en detalle prácticas ilegales como las “operaciones encubiertas” fuera de su territorio o las masacres de civiles en sus numerosos frentes de guerra.
2011: "Venezuela no coopera completamente"
En el informe correspondiente al año pasado, Estados Unidos mantuvo a Venezuela como país que no "coopera completamente" en la lucha antiterrorista” al subrayar sus vínculos con Irán, con la banda terrorista vasca ETA, y con las guerrillas de las FARC y el ELN. "Venezuela ha continuado su cooperación económica, financiera y diplomática con Irán así como limitados acuerdos militares".

Washington recordó las sanciones impuestas en mayo del 2011 a la petrolera estatal venezolana PDVSA por el envío de cargueros marítimos a Irán con productos necesarios para el refinamiento de petróleo.

Asimismo, aseguró que el Banco Internacional de Desarrollo, una filial del Banco de Desarrollo y Exportación de Irán, "continúa sus operaciones" en Venezuela pese a estar en la lista negra del Tesoro de EE.UU. por el respaldo al programa nuclear iraní”.

Además, insistió en que Venezuela no ha respondido a las peticiones del Gobierno español de extraditar a Arturo Cubillas Fontán, español nacionalizado venezolano y que trabaja para el Gobierno venezolano, por su vinculación con campos de entrenamiento del grupo terrorista ETA y las FARC en territorio venezolano.

Estados Unidos señala que Venezuela y Colombia "han continuado con el diálogo iniciado en 2010 sobre cuestiones de seguridad y fronteras", pero subrayó que en septiembre pasado añadió a cuatro altos cargos del gobierno de Caracas en su lista de narcotraficantes internacionales por colaborar con las FARC. No obstante, reconoció "la captura y entrega de cuatro miembros de bajo rango de las FARC y el ELN a Colombia" en 2011. Por otro lado, reiteró que existen "informaciones creíbles" de presencia y actividades de recaudación de fondos de miembros del grupo terrorista Hezbolá en Venezuela.
Al Qaeda, “el mejor nuevo amigo de USA”
En todos los informes posteriores al 11 de septiembre, el Departamento de Estado señala que Al Qaeda es “la principal amenaza terrorista de Estados Unidos″ aunque señala que se encuentra en declive, mientras que en el último informe señala que Irán se convierte en “el principal patrocinador de la actividad terrorista mundial”, aportando fondos para apoyar “a grupos terroristas y militantes en Oriente Medio
La obstinada postura de Hugo Chávez y de sus seguidores en el gobierno, apoyando económica y moralmente Cuba, Siria e Irán, así como el vínculo demostrado con organizaciones como FARC, ELN y ETA, es la causa por la cual se involucra al país con la tendencia terrorista en el mundo.  
Tal mención se hace en los informes del Departamento de Estado con “guante de seda” ante el temor que una acusación directa termine con un resultado adverso al hacer más popular a Chávez.  Valdría entonces la pena recordar que en el año 2003, el Secretario de Estado Colin Powell declaró a los medios que “no existía evidencia de que el gobierno venezolano “tuviera algún tipo de vínculo con la guerrilla colombiana” y a partir de allí, ha sido política del gobierno norteamericano, minimizar las actividades hostiles tanto del Presidente venezolano como de sus representantes diplomáticos.
Sin embargo, ante declaraciones consideradas e inocuas, la fuerza de la realidad es aplastante.  Los informes señalan terroristas en todas partes y el origen de su apoyo está identificado plenamente.  
Las organizaciones terroristas del Medio Oriente son un peligro para los Estados Unidos, pero el gobierno de Venezuela, íntimamente ligado a ellas no representa ninguna amenaza.  
El gobierno de Irán apoya al terrorismo internacional pero su incesante actividad en Venezuela es exclusivamente comercial. La expresión “Venezuela no colabora completamente en la lucha contra el terrorismo” parece que perteneciera a un lamentable error de traducción.
Por su parte, el agresivo gobierno socialista venezolano, en colaboración con sus aliados contra los Estados Unidos, así como se ha dado a la tarea de difundir la tesis de un auto-atentado del 11 de septiembre, ahora pretende demostrar al mundo que la denominada “Primavera Arabe” no es más que el resultado de la alianza Occidente - Al Qaeda y otros grupos terrorista para adueñarse de las riquezas naturales de los países que despiertan a la Democracia.