Los operadores de las FARC y el ELN en el gobierno en alerta máxima.
Era el mes de marzo del 2003, cuando el ejército colombiano en persecución de insurrectos de las FARC se encontró con la barrera infranqueable que para ellos representaba la frontera “bolivariana” de Venezuela. El área específica eran las riveras del río de Oro, específicamente el eje La Vaquera-La Escuelita-Frontalia e inmediaciones de la misión indígena Barí de Bokshí en la Sierra de Perijá. Los irregulares colombianos ya se habían enfrentado en la zona con grupos paramilitares y en medio de los enfrentamientos una indefensa población llevó la peor parte, pues dependiendo de quien tuviera el control del territorio, los civiles los apoyaban para tratar de mantenerse con vida y eso no lo perdonaban ninguna de las dos facciones en pugna. Tampoco era un secreto que el ejército colombiano de manera conjunta con elementos paramilitares, mediante un ataque continuo y despiadado, condujeron a la guerrilla a buscar refugio en Venezuela y más que el cobijo territorial, la protección del gobierno del Presidemente Hugo Chávez.
El Comandante de la Guardia Nacional para ese entonces era el General Eugenio Gutierrez Ramos y el Comandante del Teatro de Operaciones Nº 2 con sede en La Fria, era el General William Warrick Blanco, el mismo que en septiembre del año siguiente atribuyó a los paramilitares el atentado en el que murieron cinco militares y una ingeniero de PDVSA y que después se supo con exactitud que los asesinos eran miembros del ELN que confundieron a los venezolanos con paramilitares. Ambos oficiales tenían instrucciones de Hugo Chávez de que sus unidades deberían evitar a toda costa entrar en conflicto con los irregulares que ingresaban a Venezuela por el extremo sur de la sierra de Perijá. Los oficiales superiores y subalternos que se encontraban destacados en el área tenían conocimiento de lo que ocurría del otro lado de la frontera y que amparados en el éxodo de colombianos hacia territorio venezolano tratando de salvar sus vidas ante los continuos enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla y entre la guerrilla y los paramilitares, venían elementos de las FARC. Todos lo sabían y había nerviosismo entre los oficiales de mayor antigüedad por la conducta que podrían asumir los oficiales subalternos y la tropa en caso de que se produjera un encuentro no deseado con estos irregulares.
Mientras en Caracas el gobierno acogía la tesis de la guerrilla acerca de que los paramilitares estaban masacrando a los campesinos de la zona, columnas guerrilleras comenzaron a reagruparse en Venezuela y a preparar su reingreso a Colombia por otra zona lo suficientemente alejada de las patrullas militares colombianas y de sus enemigos paramilitares. Para poder hacerlo, tendrían que cubrir un buen trecho por carreteras venezolanas asfaltadas con la colaboración de militares venezolanos. Para evitar inconvenientes, el General Warrick Blanco giró instrucciones a los comandantes de unidades de la guarnición, de que antes de enviar cualquier comisión del servicio, bien fuera militar o policial, terrestre, fluvial o aérea, solicitaran la respectiva autorización del Comando de la Guarnición y suministraran el información acerca del objetivo de la comisión, ruta a utilizar, vehículos, equipos y efectivos.
Esta restricción era particularmente incómoda para la Guardia Nacional, pues su rutina diaria le exigía, como en el caso del Destacamento Nº 32, que se enviara diariamente a la jurisdicción no menos de 7 u 8 comisiones, además de aquellas en casos de emergencia o no previstos, como accidentes de tránsito o alteraciones del orden público. En cuanto a las comisiones nocturnas, las mismas fueron prohibidas y los puntos de control debían ser levantados a las 6 de la tarde. Por su parte el ejército enviaba elementos de tropa en algunas de las comisiones de la Guardia Nacional como “apoyo” y cuando movía sus unidades, lo hacía con permiso del Estado Mayor del Ejército. En fin, era más difícil para las unidades militares su movilización que para cualquier elemento subversivo o delincuencial que operara en la zona. Los casos de abigeato, secuestros, contrabando de gasolina hacia Colombia y de comestibles en cualquier sentido aumentaban sin que las autoridades pudieran ejercer algún tipo de control.
Por esos días, la Guardia Nacional de la zona tuvo conocimiento por transportistas usuarios de las vías que comunicaban las poblaciones de La Fría, El Guayabo y Santa Bárbara del Zulia, de que elementos de la guerrilla colombiana se encontraban en el área y que estaban incluso colocando retenes o puntos de control en plena vía en horas de la noche, por lo que sin avisar al Comando de la Guarnición se enviaron efectivos de civil para procesar la información.
La investigación condujo a la ubicación de un campamento de irregulares en las cercanías de la población de Encontrados, información que le fue transmitida al Comando de la Guarnición. Como respuesta, el comandante del Destacamento Nº 32, recibió la orden de esperar instrucciones del Comando de la Guarnición, el cual a partir de ese momento manejaría la información de inteligencia. Días después llegó la orden de patrullaje: Se organizó una unidad de 100 hombres, 75 soldados y 25 Guardias Nacionales, tres pelotones eran comandados por Sub Tenientes del Ejército y uno por un Teniente de la Guardia Nacional. La unidad conjunta iba a ser comandada por un Mayor de la Guardia quien tenía como auxiliar a un Capitán. Lo que más les extrañó a los oficiales, fue que la zona a la que se les enviaba se encontraba a unos 40 kilómetros mas al oeste del lugar donde había sido detectado el campamento de los irregulares. Al contactar a través de teléfonos celulares a los elementos de inteligencia infiltrados en la zona, éstos confirman que aproximadamente unos 20 hombres mantenían un campamento a orillas del río Catatumbo en las cercanías de Cambural y hacia allá se dirigieron. Tomaron posiciones cerca del lugar señalado por los Guardias Nacionales de civil, quienes los condujeron hasta el sitio antes de anochecer y cuando comenzaba a amanecer atacaron el campamento con granadas y fusiles de asalto sin darles tiempo a defenderse.
Aunque algunos irregulares lograron escapar, en el sitio quedaron 12 cadáveres y 14 fusiles AK-47 y algunas armas cortas. De inmediato se dio aviso al Comando de la Guarnición y cerca de las 10 de la mañana, aparecieron dos helicópteros, en uno de los cuales venía el General Warrick Blanco, quien de inmediato reunió la unidad actuante, ordenó deshacerse de los cadáveres y mandó a guardar el armamento y las municiones de los irregulares en los helicópteros. Por último giró instrucciones acerca de que lo ocurrido allí no podía ser divulgado ni siquiera a los familiares. “Aquí no pasó nada” manifestó a los oficiales de la Guardia y les instruyó para que no se pasara “parte” al comando superior, que él iba a hablar con el Comandante del Destacamento sobre lo acontecido y sobre la investigación que se haría al comandante de la unidad acerca de los motivos por los cuales las instrucciones impartidas no habían sido cumplidas cabalmente. Igualmente les recriminó por no haberse dirigido a la zona que se les había indicado, ubicada en las coordenadas 09º 05’ 54” Latitud Norte y 72º 42’ 00” Longitud Oeste a menos de 10 kilómetros de la frontera con Colombia (En realidad el lugar atacado estaba aproximadamente en la Latitud 09º 04’ 21” y en la Longitud 72º 21’ 85”). Bastante molesto, pero con evidentes señales de nerviosismo, dio instrucciones a los oficiales del Ejército para que volvieran a la brevedad a La Fría, subió a su helicóptero y se alejó del lugar.
La molestia entre los Guardias Nacionales por el hecho de haber sido recriminados en vez de felicitados luego de haber arriesgado sus vidas generó frutos posteriormente. Su conocimiento de la zona, con la cual la mayoría de ellos estaban familiarizados desde hace años, les permitió recoger información valiosa con posterioridad a los hechos. Así, pudieron conocer que debido al conflicto en el otro lado de la frontera, una columna paramilitar había entrado a territorio venezolano en persecución de algunos irregulares que se habían internado por las inmediaciones del Catatumbo. Los elementos de la guerrilla estaban conscientes de la posibilidad de ser alcanzados y penetraron más al occidente de la carretera Panamericana y de alguna manera pidieron protección al Teatro de Operaciones, al tiempo que le proporcionaron la posible ubicación de los paramilitares. El objetivo entregado a la unidad conjunta de cien hombres eran los paramilitares, no los guerrilleros, solo que la suspicacia y la experiencia de la Guardia Nacional se impuso sobre el ciego cumplimiento de las instrucciones por parte del Ejército. Cuando les entregaron unas coordenadas que los llevarían a un lugar bastante distante del sitio donde tenían la certeza que se encontraba el enemigo, no dudaron en cumplir con su deber y se dirigieron a donde debían hacerlo. Una vez allí, confiando en la información entregada por sus compañeros, atacaron sin dar a tiempo a defensa o posibilidad de rendición de unos sediciosos que de ser capturados en pocos días estarían nuevamente empuñando las armas.
Al tener conocimiento de estos hechos visité al Comandante General de la Guardia Nacional, el General Gutierrez Ramos, a quien le pregunté que sabía al respecto, obteniendo como respuesta la que yo esperaba, “yo no tengo conocimiento de nada de eso”. Al insistir sobre el tema, lo único que acertó a decir fue “ah, ya se quien es el que te está informando”. Lo que venía a continuación ya era predecible, aunque no había llegado el mes de agosto, mes de cambios o transferencias en la Guardia Nacional, a la mayoría de los oficiales del Destacamento Nº 32 se les cambio del Estado Zulia y fueron dispersados por todo el país.
Este relato que les he hecho, constituye un hito referencial bastante importante para entender por que a los chavistas les causa escozor el término “paramilitar” y el motivo no es otro que el reconocimiento de que en ellos estaría su más terrible enemigo. Igualmente, les ayudará a entender las razones por las cuales el gobierno ve paramilitares en todas partes y como, en nombre de una lucha a muerte en “defensa de nuestra soberanía”, ellos no reparará en acabar con las vidas de humildes colombianos que con filiación o no con estos grupos, tarde o temprano terminarán asesinados en “un enfrentamiento” o marcado con una “p” de paraco por el G2 cubano, la DISIP o el DIM, para que sus aliados, las FARC o el ELN acaben con sus vidas después de martirizarlos al tratar de arrancarle las confesiones que quieren oir.
Al abrir las puertas de Venezuela a la guerrilla, el gobierno le dio entrada libre a sus secuelas. Con el ELN, cuyo vínculo con el Capitán Rodríguez Chacín es el más fuerte, vinieron las FARC, los paramilitares y la delincuencia común. El resultado es que las situación colombiana fue trasladada a Venezuela con todos sus actores, solo que con un efecto espejo: Todos los enemigos del gobierno colombiano son amigos del venezolano y viceversa.
Los antecedentes de vínculos ideológicos y logísticos son abundantes y conocidos. Hasta ahora el gobierno venezolano no ha capturado en su territorio ni entregado a Colombia un solo cabecilla de la guerrilla, así como tampoco a ningún narcotraficante de importancia vinculado a las FARC o al ELN. Mientras que el Presidemente en uno de sus arrebatos de locura clamó por el reconocimiento internacional de las FARC y el ELN como fuerzas combatientes, le ha declarado la guerra a los paramilitares colombianos, guerra que le conviene en su quijotesca cruzada contra la oposición venezolana, ahora que el argumento del “Golpe de Estado” del 2002 se ha desgastado por el abuso mediático gubernamental. En tal sentido, lo que les espera a los venezolanos es una ración super concentrada de paranoia paramilitar, para la cual el terreno ha venido abonándose desde comienzos del año 2003, cuando el gobierno detectó que grupos adversos a las FARC les venían pisando los talones. Desde entonces surgió la idea de crearle a dichos grupos un motivo para convertirlos en enemigos “Express” del gobierno y que otro que el de asociarlos a la oposición en una conspiración magnicida.
El primer intento con relativo éxito mediático fueron los paramilitares de la finca Daktari, quienes ingresaron al tribunal militar como feroces asesinos y terroristas, y por obra de la verdad expuesta en el juicio salieron como indefensos trabajadores informales secuestrados en una finca por al menos cinco paisanos suyos, quienes a su vez fueron transmutados por el la Fiscalía, de secuestradores y autores de un asesinato, en testigos arrepentidos premiados no solo con su libertad, sino con la protección de la DISIP y con estatus migratorio legal en el país.
Entre ese primer teatro bufo y el actual por traer a la fuerza el fenómeno paramilitar a Venezuela se han producido muchos más fallidos, como el de los paramilitares que se entrenaban en la finca del Ex Diputado Ismael García. Toda la madeja de intentos de magnicidios, invasiones, espionaje, etc ha derivado en la situación actual, en la que el gobierno ha dejado, como dicen vulgarmente, “las nalga por fuera”. El episodio que pone en tal trance al gobierno de Hugo Chávez es el tristemente ocurrido en la localidad de El Chururú en el Estado Táchira.
Un grupo claramente definido como de la guerrilla colombiana secuestra y asesina a otro grupo que se encontraba jugando futbol porque presume que son paramilitares y ahora los voceros gubernamentales, los jefes policiales, ministros y hoy, el Vicepresidente del país, anuncian que “si eran paramilitares”, como si tal condición fuera eximente de culpa para sus secuestradores y asesinos. Los investigadores, en vez de tratar de identificar y capturar a los asesinos se dieron a la tarea de investigar a los asesinados para determinar si eran o no asesinables.
Por otra parte, como el gobierno no da puntada sin dedal, ejecutando labores de espionaje en Colombia, obtuvo documentos oficiales que demostrarían que el gobierno de ese país tenía la nariz metida en “nuestros asuntos”, al tratar de determinar como el gobierno chavista protege a los forajidos de la guerrilla colombiana en su territorio y cándidamente, para hacer aparecer milagrosamente dichos documentos en Venezuela, anuncia que ha detenido a tres espías del DAS a quienes les retuvo tales documentos, obviando el detalle que los presuntos “espías” no son funcionarios del DAS y que por lo tanto no podían tener en su poder documento oficial alguno. Vale la pena hacerse la siguiente pregunta: Quien se va a infiltrar en otro país a espiar y se va a llevar consigo o va a sacar de las cajas fuertes de sus organismos de inteligencia, los documentos que “el enemigo” podría estar tratando de obtener a cualquier precio. Igualmente, el gobierno vuelve a dejas sus partes noble por fuera, al ignorar que el trabajo de espionaje es una labor de campo y que los sistemas de seguridad nacional no le dan acceso a los operadores de campo a los niveles superiores de planificación. Será que hay tantos ignorantes trabajando para el gobierno venezolano?
Volviendo sobre los secuestrados en el Chururú y posteriormente asesinados, el gobierno se vuelve a meter otro autogol, tal como el de la finca Daktari, al asegurar que los muchachos eran paramilitares porque “tenían un nivel de vida que no compaginaba con el de simples vendedores de maní”, como si ese fuera un indicador válido. Entonces la mayoría de los chavistas en el gobierno son paramilitares también, porque el nivel de vida y su actividad bancaria no se corresponde con el de simples servidores públicos. Por que este Coronel de pacotilla no dice algo mejor o por que no se demuestra que eran paramilitares mostrando las armas con las que se entrenaban, el polígono o las canchas donde practicaban, los jefes que los comandaban. Y sus familiares? Tiene sentido que un paramilitar se lleve a su madre en una misión? Y si eran paramilitares, solo su secuestro y muerte fue lo que hizo que se descubriera su condición de paraco? En los próximos días los venezolanos presenciarán el pánico en el gobierno por la presencia en Venezuela de los enemigos de la guerrilla colombiana. A propósito, el Estado colombiano, también es su enemigo.
domingo, 1 de noviembre de 2009
sábado, 24 de octubre de 2009
Donde queda el infierno?: En Venezuela!
Ya no son algunos males los que afectan a los venezolano, es una epidemia.
La capacidad de aguante de los venezolanos ha sido notoria y manifiesta a través del transcurso de la vida política que ha corrido paralelamente a la vida del país. Los gobiernos de la era “democrática” se sostuvieron en el poder, gracias a esa capacidad de aguante, que más que una virtud, pareciera que es el peor de los defectos de nuestra población. En algunos momentos la he visto como indiferencia, otros como cobardía y en situaciones extremas la he percibido como la resignación del ser humano cuando siente el cañón de un arma o el filo de un cuchillo en su cuello y se enfrenta al último instante de su vida.
Si es cierto que en gobiernos anteriores el país estuvo mal, muy mal. Recuerdo que durante el último gobierno de Rafael Caldera, cuando en mi tesis de grado en el Instituto de Altos Estudios para la Defensa Nacional, al elaborar los escenarios en los cuales se apoyaría la relación causal que daría forma a las políticas de Estado recomendadas para palear una crisis en materia de seguridad alimentaria, mi equipo presentó un escenario pesimista con un barril de petróleo por debajo de los 10 dólares (tres meses después de presentada la tesis, bajó hasta los 7 bolívares por barril), los decanos del Instituto criticaron tal escenario por “extremadamente irreal” y mi tesis fue “premiada” con una baja calificación y personalmente, a mí se me envió a una conocida zona de castigo profesional como lo sigue siendo para los militares actualmente San Fernando de Apure (No obstante, al año siguiente, la tesis fue galardonada con el premio Presidente de la República, premio el cual aún me debe Chávez, aunque espero que lo doble y se lo meta en el bolsillo).
Recuerdo de esa época que hasta Raul Baduel, compañero de curso en el IAEDEN, se encontraba sumergido en un “bajo perfil” para evitar las dentelladas de los chavistas (calderistas en ese caso) de la época, idénticos en genio y figura a los actuales perseguidores de la verdad, la honestidad, la justicia y la dignidad.
Mientras tanto, otros como era mi caso, entablamos una desigual lucha contra las caras visibles de los poderes castrantes del bajo mundo político, los seguidores del General Rubén Rojas Pérez en los cuatro componentes de las Fuerzas Armadas, lucha que por lógica no estábamos en condiciones de ganar, como en efecto sucedió.
Además recuerdo entre otros al periodista José Domingo Blanco, Mingo, cuyo programa matutino (mis excusas por no recordar el nombre, pero en su lugar me acuerdo de “Los muchachos pa’la escuela sin cazuela”) levantaba comentarios adversos entre los lamebotas de Rojas Pérez, porque desnudaba diariamente la realidad que se iba presentando en el país y que provocaron que un día, algunos de ellos en un receso de clases, frente a los termos contentivos del café que nos mantenía despiertos durante las actividades académicas, concibieran la “magnífica” idea de mover sus contactos con el General Rivas Ostos, Director entonces de la DISIP, para que se iniciaran procedimientos de seguimiento policial y acciones de hostigamiento psicológico contra este periodista.
En esos días, como compañero de aula de los futuros generales de las Fuerzas Armadas, grado al que estaba seguro que no iba a ascender si seguían moviendo los hilos del poder las mismas fuerzas malignas, traté la mayoría de las veces en vano de visualizar alguno que disintiera de tal corriente; con la excepción de alguna oportunidad en que el entonces Coronel Guillermo César Hary se atrevió a hacer críticas académicas a la política económica del gobierno, todos los demás se manifestaban como auténticos institucionalistas, o mejor dicho, fieles adeptos al gobierno más que a la institucionalidad (Casi todos, años después furibundos Generales y Almirantes chavistas: Acosta Pérez, Valecillos, Pedro Negrín, Victor Medina, Julio Lara, Raul Baduel, etc.)
Pues bien, en esos dias, desde los cuales ya han pasado 12 años y también mucho agua debajo del puente, la situación del país se me presentaba insostenible. Ya en esa época se tenía la certeza que el sistema eléctrico nacional iba rumbo al caos, y en su tesis de grado sobre las vulnerabilidades del sistema eléctrico nacional y su incidencia en la seguridad y defensa del país, mis compañeros Ana Lucker y Alex Faria Rivero lo alertaban.
En el IAEDEN existían escenarios elaborados, cuyas premisas hoy son realidad, en los que se adelantaban los males de los que iba a sufrir el país si es que seguía en el rumbo en el lo habían colocado la ineficiencia, la corrupción y la politiquería. En los análisis situacionales que originaban tales escenarios, uno de los elementos de la relación causal era “el clientelismo político”, ese que en la Cuarta República se instalaba en todas partes de manera espontánea y en la Quinta de forma obligatoria.
Los males que el IAEDEN había pronosticado hoy se hacen una patente realidad: El deterioro de la calidad de vida del venezolano, evidenciado por el crecimiento inusitado de la inseguridad personal. La inseguridad alimentaria, evidenciada por el crecimiento progresivo de la dependencia alimentaria, la agonía del sistema productivo nacional frente a la economía de puertos y la merma de las exportaciones. El deterioro de la infraestructura nacional, patentizados por la debacle petrolera, el colapso del sistema eléctrico nacional y el de los sistemas distribución del agua. Por último el que se creía era el más improbable, el del establecimiento de un gobierno comunista en el país.
Lo verdaderamente triste es que después que el país ha recibido un ingreso que se acerca al billón de dólares (Un millón de millones y no el billón anglosajón de mil millones) y once años de desaciertos en todos los ámbito, el Indice de Desarrollo Humano de nuestra población, haya crecido por debajo del promedio del resto de los países latinoamericanos en el mismo lapso y ocupemos todavía el puesto número 28 en el índice de pobreza humana del mundo en desarrollo del mismo informe, detrás incluso de nueve países latinoamericanos que han tenido ingresos inferiores al nuestro.
La semana pasada, escribí sobre como veía el Presidemente del país el problema de la inseguridad personal y como en plena explosión de desfachatez se atrevía a comparar la existente en Estados Unidos con la existente en Cuba, “pasando por bolas” a Venezuela.
No había pasado el estupor de las declaraciones que hiciera sobre la inseguridad en USA y en Cuba, cuando reunió su “Consejo de focas Ministros” para volver a hacer el ridículo internacional con una nueva payasada al hacer sus recomendaciones para solucionar el problema de la escasez de agua en el país y para dar una salida al atolladero en el que se encuentra a propósito de las crisis eléctrica del país.
La caída de las siete torres de las líneas de transmisión eléctrica de 750 Kv en el tramo San Jerónimo – Valles del Tuy, hecho el cual fue adjudicado a “fuertes vientos” en la zona y a problemas de inestabilidad del terreno, por el Presidente de CORPOELEC, en tiempo record y sin que mediara estudio de seguridad alguno, aunado a que la vegetación de la zona no presenta indicios de actividad eólica intensa y que las bases de las torres se mantuvieron intactas, no hace más que confirmar las hipótesis referentes a la falta de mantenimiento, que son de vieja data; que se hicieron evidentes durante el gobierno de Rafael Caldera y que en casi once años este gobierno no ha atendido.
La infraestructura nacional se está cayendo a pedazos. Bajo nuestro suelo, deterioradas tuberías rinden los últimos momentos de operatividad luego del vencimiento de sus vidas útiles. Torres eléctricas, cables, conexiones, sistemas, edificios, oleoductos, gasoductos, autobuses, camiones, etc hoy son once años más viejos sin que se les haya dado el mantenimiento necesario, solo la infraestructura nueva y antigua que ha servido a las campañas electorales se mantiene en los niveles de mantenimiento seguro.
No es una tontería, son 11 años, a los que habría que agregarle algunos del funesto gobierno calderista, el iniciador de toda esta debacle. Todo el dinero que debía invertirse en Venezuela se ha invertido en otros países. En el mundo en estos instantes se están gestando revoluciones con el dinero venezolano, en países donde se encuentran instauradas dictaduras, las mismas se están prorrogando su existencia con fondos del erario público nacional y en las antiguas potencias se están reflotando industrias quebradas por la corrupción y la voracidad socialista, con los recursos con que debería estar apoyando a la producción nacional.
Ahora el flamante Presidemente, el mayor demandante de dólares del país para su seguridad y sus viajes, el venezolano más costoso que ha tenido Venezuela durante toda su existencia, en Consejo de Ministros tomó las medidas necesarias:
Los venezolanos, menos el Presidemente, tendrán que poner de su parte para que todo se solucione. Tendrán que ahorrar agua, luz, comida, comprar menos, mantenerse sanos y sería mas saludable para ellos que hablaran menos y trabajaran más para poder ayudar a los Presidentes de los “países hermanos”.
Como el Presidemente debía hacer algo más al respecto, nombró un nuevo ministerio, el de la energía eléctrica, para que se encargara del problema eléctrico y asunto concluido. El que criticó la enorme cantidad de Ministerios existentes, 16 en 1998, de un plumazo eliminó 2 quedándose con 14 y armando una alharaca por el despilfarro que tan elevado número constituía, hoy ha creado el ministerio número 29 y contando, porque ante cada nuevo problema la solución será nuevo ministerio.
Otra de las medidas que le inspiró el instante frente a las cámaras fue la prohibición de la importación de artefactos eléctricamente ineficientes, lo cual abrirá un nuevo frente en su lucha contra el Imperio y el “capitalismo salvaje” que hace que los venezolanos despilfarren la electricidad.
Por buen camino va este embaucador convertido en Primer Magistrado de la República más mansa del hemisferio. En medio del socialismo que pregonaba pudo haber elegido como paradigma a un país menos demolido y sacrificado que Cuba, pero optó por éste y parece que lo va a lograr. Convirtió los problemas que heredó el viejo Caldera en una epidemia contra la que los venezolanos no tenemos vacuna.
A los problemas internos, el actual gobierno nos viene a sumar otros de orígen externo: De Colombia, la llegada para actuar libremente en nuestro país de las FARC y el ELN como representación radical del Movimiento Bolivariano. De Cuba, el “hombre nuevo cubano”, ideologizado para propagar un sistema aberrante y caduco, emergido de la miseria, el hambre y el miedo. De Ecuador y Bolivia, un movimiento indígena traumatizado por la explotación y la miseria, tratando de insertarlo en nuestra marginada población indígena para exharcerbar el odio en el noble corazón de nuestras etnias. De Centroamérica, los restos de las fracasadas revoluciones para refrescarlas, entrenarlas y equiparlas, para reexportarlas en el momento preciso, con miras a continuar la lucha fratricida en sus países. De Europa el club de amigos de El Chacal para premiarlos por sus hazañas contra la humanidad. Y lo más peligroso, del lejano y medio oriente, nos trae envuelto en papel de regalo, el cual abrirá cuando todas las condiciones estén dadas, frente al asombro general, el más virulento y extremo fundamentalismo islámico, que según el Presidemente, acabará con “El Imperio”, pero que según los entendidos del tema, en su furia contra el occidente infiel, arrasará también con el mensajero.
Así, veo que las cosas en mi querido país poco a poco van tomando el rumbo que los comunistas internacionales habían planeado para la patria de Bolívar mucho antes de que Chávez apareciera en la escena, de tal manera que no lo culpo por la totalidad de nuestra desgracia, culpables de ella somos todos, nuestras generaciones, nuestros gobernantes. El trabajo viene desde mucho antes y el actual Presidemente de Venezuela solo es un peón en el intrincado, paciente y articulado trabajo de socavamiento de nuestra resistencia a la implantación del comunismo, pero todavía falta mucho para que se pueda materializar el trágico final reservado por Fidel Castro para Venezuela.
Mientras tanto, de lo que si estoy seguro es de que antes de que despierte el país, veremos en Venezuela escenarios que solo institutos como el IAEDEN hipotéticamente establecieron y contra los cuales se formaron nuestras Fuerzas Armadas y la clase dirigente de nuestro país. No creo que solo 11 años de soborno y chantaje hayan borrado todo lo erigido durante nuestra historia republicana. Tal vez la inminencia de que ocurra alguno de estos desastres o la vivencia del ingreso al comunismo por la puerta de la ruina termine por sacudir la fibra dormida del venezolano indiferente.
La capacidad de aguante de los venezolanos ha sido notoria y manifiesta a través del transcurso de la vida política que ha corrido paralelamente a la vida del país. Los gobiernos de la era “democrática” se sostuvieron en el poder, gracias a esa capacidad de aguante, que más que una virtud, pareciera que es el peor de los defectos de nuestra población. En algunos momentos la he visto como indiferencia, otros como cobardía y en situaciones extremas la he percibido como la resignación del ser humano cuando siente el cañón de un arma o el filo de un cuchillo en su cuello y se enfrenta al último instante de su vida.
Si es cierto que en gobiernos anteriores el país estuvo mal, muy mal. Recuerdo que durante el último gobierno de Rafael Caldera, cuando en mi tesis de grado en el Instituto de Altos Estudios para la Defensa Nacional, al elaborar los escenarios en los cuales se apoyaría la relación causal que daría forma a las políticas de Estado recomendadas para palear una crisis en materia de seguridad alimentaria, mi equipo presentó un escenario pesimista con un barril de petróleo por debajo de los 10 dólares (tres meses después de presentada la tesis, bajó hasta los 7 bolívares por barril), los decanos del Instituto criticaron tal escenario por “extremadamente irreal” y mi tesis fue “premiada” con una baja calificación y personalmente, a mí se me envió a una conocida zona de castigo profesional como lo sigue siendo para los militares actualmente San Fernando de Apure (No obstante, al año siguiente, la tesis fue galardonada con el premio Presidente de la República, premio el cual aún me debe Chávez, aunque espero que lo doble y se lo meta en el bolsillo).
Recuerdo de esa época que hasta Raul Baduel, compañero de curso en el IAEDEN, se encontraba sumergido en un “bajo perfil” para evitar las dentelladas de los chavistas (calderistas en ese caso) de la época, idénticos en genio y figura a los actuales perseguidores de la verdad, la honestidad, la justicia y la dignidad.
Mientras tanto, otros como era mi caso, entablamos una desigual lucha contra las caras visibles de los poderes castrantes del bajo mundo político, los seguidores del General Rubén Rojas Pérez en los cuatro componentes de las Fuerzas Armadas, lucha que por lógica no estábamos en condiciones de ganar, como en efecto sucedió.
Además recuerdo entre otros al periodista José Domingo Blanco, Mingo, cuyo programa matutino (mis excusas por no recordar el nombre, pero en su lugar me acuerdo de “Los muchachos pa’la escuela sin cazuela”) levantaba comentarios adversos entre los lamebotas de Rojas Pérez, porque desnudaba diariamente la realidad que se iba presentando en el país y que provocaron que un día, algunos de ellos en un receso de clases, frente a los termos contentivos del café que nos mantenía despiertos durante las actividades académicas, concibieran la “magnífica” idea de mover sus contactos con el General Rivas Ostos, Director entonces de la DISIP, para que se iniciaran procedimientos de seguimiento policial y acciones de hostigamiento psicológico contra este periodista.
En esos días, como compañero de aula de los futuros generales de las Fuerzas Armadas, grado al que estaba seguro que no iba a ascender si seguían moviendo los hilos del poder las mismas fuerzas malignas, traté la mayoría de las veces en vano de visualizar alguno que disintiera de tal corriente; con la excepción de alguna oportunidad en que el entonces Coronel Guillermo César Hary se atrevió a hacer críticas académicas a la política económica del gobierno, todos los demás se manifestaban como auténticos institucionalistas, o mejor dicho, fieles adeptos al gobierno más que a la institucionalidad (Casi todos, años después furibundos Generales y Almirantes chavistas: Acosta Pérez, Valecillos, Pedro Negrín, Victor Medina, Julio Lara, Raul Baduel, etc.)
Pues bien, en esos dias, desde los cuales ya han pasado 12 años y también mucho agua debajo del puente, la situación del país se me presentaba insostenible. Ya en esa época se tenía la certeza que el sistema eléctrico nacional iba rumbo al caos, y en su tesis de grado sobre las vulnerabilidades del sistema eléctrico nacional y su incidencia en la seguridad y defensa del país, mis compañeros Ana Lucker y Alex Faria Rivero lo alertaban.
En el IAEDEN existían escenarios elaborados, cuyas premisas hoy son realidad, en los que se adelantaban los males de los que iba a sufrir el país si es que seguía en el rumbo en el lo habían colocado la ineficiencia, la corrupción y la politiquería. En los análisis situacionales que originaban tales escenarios, uno de los elementos de la relación causal era “el clientelismo político”, ese que en la Cuarta República se instalaba en todas partes de manera espontánea y en la Quinta de forma obligatoria.
Los males que el IAEDEN había pronosticado hoy se hacen una patente realidad: El deterioro de la calidad de vida del venezolano, evidenciado por el crecimiento inusitado de la inseguridad personal. La inseguridad alimentaria, evidenciada por el crecimiento progresivo de la dependencia alimentaria, la agonía del sistema productivo nacional frente a la economía de puertos y la merma de las exportaciones. El deterioro de la infraestructura nacional, patentizados por la debacle petrolera, el colapso del sistema eléctrico nacional y el de los sistemas distribución del agua. Por último el que se creía era el más improbable, el del establecimiento de un gobierno comunista en el país.
Lo verdaderamente triste es que después que el país ha recibido un ingreso que se acerca al billón de dólares (Un millón de millones y no el billón anglosajón de mil millones) y once años de desaciertos en todos los ámbito, el Indice de Desarrollo Humano de nuestra población, haya crecido por debajo del promedio del resto de los países latinoamericanos en el mismo lapso y ocupemos todavía el puesto número 28 en el índice de pobreza humana del mundo en desarrollo del mismo informe, detrás incluso de nueve países latinoamericanos que han tenido ingresos inferiores al nuestro.
La semana pasada, escribí sobre como veía el Presidemente del país el problema de la inseguridad personal y como en plena explosión de desfachatez se atrevía a comparar la existente en Estados Unidos con la existente en Cuba, “pasando por bolas” a Venezuela.
No había pasado el estupor de las declaraciones que hiciera sobre la inseguridad en USA y en Cuba, cuando reunió su “Consejo de focas Ministros” para volver a hacer el ridículo internacional con una nueva payasada al hacer sus recomendaciones para solucionar el problema de la escasez de agua en el país y para dar una salida al atolladero en el que se encuentra a propósito de las crisis eléctrica del país.
La caída de las siete torres de las líneas de transmisión eléctrica de 750 Kv en el tramo San Jerónimo – Valles del Tuy, hecho el cual fue adjudicado a “fuertes vientos” en la zona y a problemas de inestabilidad del terreno, por el Presidente de CORPOELEC, en tiempo record y sin que mediara estudio de seguridad alguno, aunado a que la vegetación de la zona no presenta indicios de actividad eólica intensa y que las bases de las torres se mantuvieron intactas, no hace más que confirmar las hipótesis referentes a la falta de mantenimiento, que son de vieja data; que se hicieron evidentes durante el gobierno de Rafael Caldera y que en casi once años este gobierno no ha atendido.
La infraestructura nacional se está cayendo a pedazos. Bajo nuestro suelo, deterioradas tuberías rinden los últimos momentos de operatividad luego del vencimiento de sus vidas útiles. Torres eléctricas, cables, conexiones, sistemas, edificios, oleoductos, gasoductos, autobuses, camiones, etc hoy son once años más viejos sin que se les haya dado el mantenimiento necesario, solo la infraestructura nueva y antigua que ha servido a las campañas electorales se mantiene en los niveles de mantenimiento seguro.
No es una tontería, son 11 años, a los que habría que agregarle algunos del funesto gobierno calderista, el iniciador de toda esta debacle. Todo el dinero que debía invertirse en Venezuela se ha invertido en otros países. En el mundo en estos instantes se están gestando revoluciones con el dinero venezolano, en países donde se encuentran instauradas dictaduras, las mismas se están prorrogando su existencia con fondos del erario público nacional y en las antiguas potencias se están reflotando industrias quebradas por la corrupción y la voracidad socialista, con los recursos con que debería estar apoyando a la producción nacional.
Ahora el flamante Presidemente, el mayor demandante de dólares del país para su seguridad y sus viajes, el venezolano más costoso que ha tenido Venezuela durante toda su existencia, en Consejo de Ministros tomó las medidas necesarias:
Los venezolanos, menos el Presidemente, tendrán que poner de su parte para que todo se solucione. Tendrán que ahorrar agua, luz, comida, comprar menos, mantenerse sanos y sería mas saludable para ellos que hablaran menos y trabajaran más para poder ayudar a los Presidentes de los “países hermanos”.
Como el Presidemente debía hacer algo más al respecto, nombró un nuevo ministerio, el de la energía eléctrica, para que se encargara del problema eléctrico y asunto concluido. El que criticó la enorme cantidad de Ministerios existentes, 16 en 1998, de un plumazo eliminó 2 quedándose con 14 y armando una alharaca por el despilfarro que tan elevado número constituía, hoy ha creado el ministerio número 29 y contando, porque ante cada nuevo problema la solución será nuevo ministerio.
Otra de las medidas que le inspiró el instante frente a las cámaras fue la prohibición de la importación de artefactos eléctricamente ineficientes, lo cual abrirá un nuevo frente en su lucha contra el Imperio y el “capitalismo salvaje” que hace que los venezolanos despilfarren la electricidad.
Por buen camino va este embaucador convertido en Primer Magistrado de la República más mansa del hemisferio. En medio del socialismo que pregonaba pudo haber elegido como paradigma a un país menos demolido y sacrificado que Cuba, pero optó por éste y parece que lo va a lograr. Convirtió los problemas que heredó el viejo Caldera en una epidemia contra la que los venezolanos no tenemos vacuna.
A los problemas internos, el actual gobierno nos viene a sumar otros de orígen externo: De Colombia, la llegada para actuar libremente en nuestro país de las FARC y el ELN como representación radical del Movimiento Bolivariano. De Cuba, el “hombre nuevo cubano”, ideologizado para propagar un sistema aberrante y caduco, emergido de la miseria, el hambre y el miedo. De Ecuador y Bolivia, un movimiento indígena traumatizado por la explotación y la miseria, tratando de insertarlo en nuestra marginada población indígena para exharcerbar el odio en el noble corazón de nuestras etnias. De Centroamérica, los restos de las fracasadas revoluciones para refrescarlas, entrenarlas y equiparlas, para reexportarlas en el momento preciso, con miras a continuar la lucha fratricida en sus países. De Europa el club de amigos de El Chacal para premiarlos por sus hazañas contra la humanidad. Y lo más peligroso, del lejano y medio oriente, nos trae envuelto en papel de regalo, el cual abrirá cuando todas las condiciones estén dadas, frente al asombro general, el más virulento y extremo fundamentalismo islámico, que según el Presidemente, acabará con “El Imperio”, pero que según los entendidos del tema, en su furia contra el occidente infiel, arrasará también con el mensajero.
Así, veo que las cosas en mi querido país poco a poco van tomando el rumbo que los comunistas internacionales habían planeado para la patria de Bolívar mucho antes de que Chávez apareciera en la escena, de tal manera que no lo culpo por la totalidad de nuestra desgracia, culpables de ella somos todos, nuestras generaciones, nuestros gobernantes. El trabajo viene desde mucho antes y el actual Presidemente de Venezuela solo es un peón en el intrincado, paciente y articulado trabajo de socavamiento de nuestra resistencia a la implantación del comunismo, pero todavía falta mucho para que se pueda materializar el trágico final reservado por Fidel Castro para Venezuela.
Mientras tanto, de lo que si estoy seguro es de que antes de que despierte el país, veremos en Venezuela escenarios que solo institutos como el IAEDEN hipotéticamente establecieron y contra los cuales se formaron nuestras Fuerzas Armadas y la clase dirigente de nuestro país. No creo que solo 11 años de soborno y chantaje hayan borrado todo lo erigido durante nuestra historia republicana. Tal vez la inminencia de que ocurra alguno de estos desastres o la vivencia del ingreso al comunismo por la puerta de la ruina termine por sacudir la fibra dormida del venezolano indiferente.
domingo, 18 de octubre de 2009
Chávez culpa a los venezolanos y receta:
“Hagamos exorcismo y saquemos esos demonios de la Patria”.
En un minuto y 59 segundos de video, un desvergonzado Presidente termina echándole la culpa a su propio pueblo, por la inseguridad cada vez mayor en el país que gobierna con todos los poderes en la mano desde hace 11 años.
Este cínico, apelando a una de sus características personales más resaltante, la de la desvergüenza, señala de “terrible, duro” el problema, del cual según él no escapan ni los Estados Unidos. En esto último estoy completamente de acuerdo con el Presidemente. En los Estados Unidos como todas partes existe la inseguridad es un problema, pero jamás se podría comparar con la existente en Venezuela. Ni siguiera los niveles existentes en Colombia podrían compararse a los venezolanos. Tal vez México podría calzar los puntos para tutearse con Venezuela, pero allí el 80% de los asesinatos cometidos en todo el país son asociados a la guerra entre cartel-cartel o policía-cartel.
El patético comediante dominical venezolano trepa a la cúspide de la desfachatez al comparar en materia de seguridad con los Estados Unidos, nada más ni nada menos que a Cuba, dejando deliberadamente fuera de cualquier comparación a nuestro propio país, ese al que él mismo ha introducido tantas armas para defender cuadra a cuadra su revolución, pero que mientras llega el momento de tal defensa, sus futuros “milicianos” practican la guerra “contra el Imperio” con sus propios ciudadanos.
Con su “asimétrica” comparación entre los actos violentos en Cuba y en los Estados Unidos, pareciera que el orate pretende señalar a los venezolanos que el destino de Venezuela para ser segura, es ser igual a Cuba. Será que en sus analistas de prensa no le hablaron de un estudio divulgado por la organización civil mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública (CCSP), según el cual Caracas es la segunda ciudad más violenta del mundo por homicidios, aún por encima de la ciudad más violenta de los Estados Unidos, New Orleands. Pero Caracas no es Venezuela; índices parecidos a los de Caracas se están presentando en ciudades con Maracaibo, Maracay, Valencia y Barquisimeto.
Acudiendo simplemente a una de las operaciones más sencillas de las matemáticas, me permitiré hacer una simple comparación a nivel país, conociendo las cifras promedio de muertos durante los fines de semana en Venezuela. Los Estados Unidos tienen una superficie de 9.631.418 km², frente a la cual, la superficie de Venezuela, de 916.445 km² representa un territorio 10.5 veces menor y si de habitantes se trata, nuestros casi 27 millones de habitantes frente a su 306 millones, es 13.42 veces inferior. La cifra de homicidios, por supuesto, en Estados Unidos son superiores a las de Venezuela, alcanzando casi 19.802 muertos al año contra 13.944 anuales en Venezuela, cifra que relativamente es casi 10 veces mayor en Venezuela por cada 100.000 habitantes.
Pues bien, de acuerdo a cifras publicadas por organismos críticos al gobierno norteamericano, en los Estados Unidos, la primera causa de muertes violentas son: suicidios 56%; homicidios 30%, incluyendo las muertes causadas por “intervención legal”, muerte por causas indeterminadas 13% y causadas con armas de manera accidental 1%.
Estos porcentajes son aplicables a un promedio histórico de 50.000 muertes violentas al año, lo que representa en homicidios, incluyendo la intervención de los organismos de seguridad, alrededor de 15.000 fallecidos al año (Según el FBI son 19.800 fallecidos o sean unos 5.5 homicidios por cada 100.000 habitantes).
El Presidemente Chávez nos refiere a Cuba, porque jamás podría explicarle a los venezolanos, que en Venezuela la cantidad de homicidios alcanza a 13.944 homicidios al año y que en consecuencia la rata por cada 100.000 habitantes es de 52 homicidios, es decir casi 10 más que su odiado imperio. Vale la pena recordar que estudios serios sobre este aspecto en América Latina revelan, esta estadística supera a los 24 homicidios por cada cien mil personas que se registran en México, los 23 que hay en Brasil, los 9 en Argentina o los 1.9 en Chile.
En los Estados Unidos, la mayor parte de las causas de homicidios son asociados a violencia doméstica y relaciones interpersonales, salud mental y consumo de drogas y alcohol, mientras que en Venezuela, la dos primeras causas son el robo y el sicariato.
En su corta pero vergonzosa exposición del problema a los medios, afirma el usurpador de la voluntad popular de los Venezolanos, que el problema “… no es policial, es social”, ignorando que el primer depredador de la sociedad venezolana es él mismo. Como si la culpa fuera de los venezolanos y haciéndose el “musiú” frente a un problema que crece día a día ante su rotundo fracaso durante 11 años de gestión de micrófonos y “Aló Presidente”.
Su profunda ignorancia lo lleva a afirmar que “la desigualdad, la exclusión, genera violencia”, como si echándole nuevamente la culpa a los males sociales, él y su gestión quedaran libres de todo pecado. El Presidemente ignora a propósito, que la mayoría de las personas afectadas por las bandas que actúan libremente en cada esquina, calle, barrio o pueblo, son personas humildes, generalmente seguidores de su movimiento presuntamente socialista.
En su escurridera del bulto y tratando de quitarse de encima su responsabilidad, irresponsablemente, como siempre, afirma “recibimos un pais con las más altas cargas de violencia, con los más altos grados de desigualdad que ahora hemos comenzado a remontar”. En eso tengo que concederle la razón, el país venía cargado de violencia y de desigualdad, quizás los peores males de la “Cuarta República”. En lo que no tiene razón es en esa partecita que deja colar a continuación, “ahora hemos comenzado a remontar”, con el perdón de ustedes, pero tengo que decir esta palabra, “Coño”, once años y casi un billón de dólares de ingreso después de haber llegado al poder y titán de la brutalidad y la ignorancia nos viene a decir que hasta “ahora hemos comenzado”. Nunca en toda mi vida había visto tanto “caradurismo” ante un pueblo… así como tampoco había visto un pueblo que se comportara como el venezolano ante tanta sinvergüenzura.
Inmediatamente a tan desafortunada explicación, nos recordó su sumisión a Fidel Castro, a quien quiere imitar en su gestualidad y sus expresiones, al brindarnos un sostenido y cubanísimo “eh”, pecado que no le está permitido a ningún Presidente que respete al pueblo que representa, pero ya sabemos que Hugo Chávez es un cubano más en Venezuela, de ahí su encaprichamiento y desprendimiento con la isla, frente a su indiferencia con los males de Venezuela.
Continúa casi al final de esos lapidarios 119 segundos, sosteniendo que “los problemas del capitalismo, del modo de vida capitalista del egoismo que degenera en violencia, atracos, bandas, secuestros, paramilitares…” son las causas de la inseguridad. Y dale con las causas nuevamente. Es como usted fuera al médico y este se empeñara en que el culpable de su enfermedad es usted mismo y junto con usted sus padres, abuelos y tatarabuelos, aduciendo que su enfermedad es genética y que para colmo, el clima del país donde usted vive también incide en su mal, es decir, que su enfermedad genético-ambiental se la buscó usted mismo por no haber nacido en el seno de otra familia y en otro país, por lo tanto, no le receta nada ni hace nada por aliviar su enfermedad, sino que más bien se empeña en que usted debe odiar a sus ancestros y pelearse con todos los familiares suyos que han sido exitosos y por último, que se haga un exorcismo.
Hugo Chávez, tal como el médico, cuando se trata de Venezuela se pierde en las causas de todos los problemas, la achaca la culpa a quien sea antes de aceptar su responsabilidad y al final no resuelve nada, sino que por el contrario termina enviando mensajes contagiantes de violencia y resentimiento. Venezuela representa para el Teniente Coronel de tropa “burrera”, una gigantezca versión de aquella cantina del ejército que administró y quebró en sus tiempos de Capitán, frente a la cual no tiene ningún tipo de recurso ni excusa que valga.
Con que propiedad va a hablar este infeliz bellaco acerca de “drogas, consumo de drogas, alcoholismo, todas esas enfermedades sociales” como causas únicas de la inseguridad, donde el principal motivo de la desigualdad es la “revolución” que ampara a las nuevas “boliburguesía” y clase media alta, verbo y gracia su propia familia, donde sus hermanos, primos y sobrinos desobedecen las “reglas” que este pseudo patriarca pretende imponer al resto de los venezolanos. Como se le ocurre hablar de tales enfermedades sociales, cuando sus períodos de gobierno han marcado hitos históricos de consumismo alentados por la voracidad de sus partidarios, que en la ruta de la riqueza súbita, han corrompido todo a su paso y donde la toxina dejada como residuo ha sido precisamente los mendrugos de dinero con los que el pueblo se ha sumado a la borrachera revolucionaria, ergo, como lo han hecho sus familiares de extracción humilde, quienes colocan en Internet fotografías de los eventos sociales y las comilonas en las que participan, sin poder ocultar su deslumbramiento por su acceso a las delicateses, licores, armas y otros que no se aprecian en las fotos pero si en sus caras embrutecidas, testimoniales que luego exhiben ante la red cibernáutica, como producto de su estado de omnibulación.
Por último, en los postreros segundos de esta joya documental, fiel a su apego a la brujería y a las creencias en las cuales se ha apoyado para tomar hasta las más trascendentes decisiones, recomienda que “Hagamos exorcismo y saquemos esos demonios de la patria”, dejando denotar su convencimiento de que solo por “arte de magia” va a poder hacer algo por su pueblo, porque en base a hechos concretos, como Políticas de Estado no va a poder ser nunca.
Por ahora, me imagino que explicación podría darle al reciente ataque contra dos escoltas del exgobernador de Lara o por el intento de asalto a la caravana de su ministro favorito Diosdado Cabello.
Resumiendo en 2 los vergonzosos 119 segundos de tan aleccionadora muestra de cinismo, mediocridad, ignorancia y falta de responsabilidad, el problema de la inseguridad en Venezuela es culpa de los Venezolanos, cuya solución pasa por convertirnos en una réplica de Cuba, de tal manera que al no tener nada que quitarnos se nos perdone la vida, mientras tanto no debemos esperar ninguna acción de su gobierno, sobre todo ahora que está ocupado atendiendo a otros países y por último, que para alejar a la inseguridad de los venezolanos, además de médicos, entrenadores y agentes secretos, para dar inicio a la Misión María Lionza, también traerá brujos cubanos.
Como resultado de la presencia de este Presidemente en Miraflores, cuyo lema “Patria, Socialismo o Muerte es repetido por sus seguidores en todos los estratos solo para complacerlo a cambio de sus limosnas, su acción de gobierno se reduce a que ha cumplido con una sola de sus tres consignas, pues nos ha traído, cero Patria, cero Socialismo y 13.944 muertes por año.
En un minuto y 59 segundos de video, un desvergonzado Presidente termina echándole la culpa a su propio pueblo, por la inseguridad cada vez mayor en el país que gobierna con todos los poderes en la mano desde hace 11 años.
Este cínico, apelando a una de sus características personales más resaltante, la de la desvergüenza, señala de “terrible, duro” el problema, del cual según él no escapan ni los Estados Unidos. En esto último estoy completamente de acuerdo con el Presidemente. En los Estados Unidos como todas partes existe la inseguridad es un problema, pero jamás se podría comparar con la existente en Venezuela. Ni siguiera los niveles existentes en Colombia podrían compararse a los venezolanos. Tal vez México podría calzar los puntos para tutearse con Venezuela, pero allí el 80% de los asesinatos cometidos en todo el país son asociados a la guerra entre cartel-cartel o policía-cartel.
El patético comediante dominical venezolano trepa a la cúspide de la desfachatez al comparar en materia de seguridad con los Estados Unidos, nada más ni nada menos que a Cuba, dejando deliberadamente fuera de cualquier comparación a nuestro propio país, ese al que él mismo ha introducido tantas armas para defender cuadra a cuadra su revolución, pero que mientras llega el momento de tal defensa, sus futuros “milicianos” practican la guerra “contra el Imperio” con sus propios ciudadanos.
Con su “asimétrica” comparación entre los actos violentos en Cuba y en los Estados Unidos, pareciera que el orate pretende señalar a los venezolanos que el destino de Venezuela para ser segura, es ser igual a Cuba. Será que en sus analistas de prensa no le hablaron de un estudio divulgado por la organización civil mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública (CCSP), según el cual Caracas es la segunda ciudad más violenta del mundo por homicidios, aún por encima de la ciudad más violenta de los Estados Unidos, New Orleands. Pero Caracas no es Venezuela; índices parecidos a los de Caracas se están presentando en ciudades con Maracaibo, Maracay, Valencia y Barquisimeto.
Acudiendo simplemente a una de las operaciones más sencillas de las matemáticas, me permitiré hacer una simple comparación a nivel país, conociendo las cifras promedio de muertos durante los fines de semana en Venezuela. Los Estados Unidos tienen una superficie de 9.631.418 km², frente a la cual, la superficie de Venezuela, de 916.445 km² representa un territorio 10.5 veces menor y si de habitantes se trata, nuestros casi 27 millones de habitantes frente a su 306 millones, es 13.42 veces inferior. La cifra de homicidios, por supuesto, en Estados Unidos son superiores a las de Venezuela, alcanzando casi 19.802 muertos al año contra 13.944 anuales en Venezuela, cifra que relativamente es casi 10 veces mayor en Venezuela por cada 100.000 habitantes.
Pues bien, de acuerdo a cifras publicadas por organismos críticos al gobierno norteamericano, en los Estados Unidos, la primera causa de muertes violentas son: suicidios 56%; homicidios 30%, incluyendo las muertes causadas por “intervención legal”, muerte por causas indeterminadas 13% y causadas con armas de manera accidental 1%.
Estos porcentajes son aplicables a un promedio histórico de 50.000 muertes violentas al año, lo que representa en homicidios, incluyendo la intervención de los organismos de seguridad, alrededor de 15.000 fallecidos al año (Según el FBI son 19.800 fallecidos o sean unos 5.5 homicidios por cada 100.000 habitantes).
El Presidemente Chávez nos refiere a Cuba, porque jamás podría explicarle a los venezolanos, que en Venezuela la cantidad de homicidios alcanza a 13.944 homicidios al año y que en consecuencia la rata por cada 100.000 habitantes es de 52 homicidios, es decir casi 10 más que su odiado imperio. Vale la pena recordar que estudios serios sobre este aspecto en América Latina revelan, esta estadística supera a los 24 homicidios por cada cien mil personas que se registran en México, los 23 que hay en Brasil, los 9 en Argentina o los 1.9 en Chile.
En los Estados Unidos, la mayor parte de las causas de homicidios son asociados a violencia doméstica y relaciones interpersonales, salud mental y consumo de drogas y alcohol, mientras que en Venezuela, la dos primeras causas son el robo y el sicariato.
En su corta pero vergonzosa exposición del problema a los medios, afirma el usurpador de la voluntad popular de los Venezolanos, que el problema “… no es policial, es social”, ignorando que el primer depredador de la sociedad venezolana es él mismo. Como si la culpa fuera de los venezolanos y haciéndose el “musiú” frente a un problema que crece día a día ante su rotundo fracaso durante 11 años de gestión de micrófonos y “Aló Presidente”.
Su profunda ignorancia lo lleva a afirmar que “la desigualdad, la exclusión, genera violencia”, como si echándole nuevamente la culpa a los males sociales, él y su gestión quedaran libres de todo pecado. El Presidemente ignora a propósito, que la mayoría de las personas afectadas por las bandas que actúan libremente en cada esquina, calle, barrio o pueblo, son personas humildes, generalmente seguidores de su movimiento presuntamente socialista.
En su escurridera del bulto y tratando de quitarse de encima su responsabilidad, irresponsablemente, como siempre, afirma “recibimos un pais con las más altas cargas de violencia, con los más altos grados de desigualdad que ahora hemos comenzado a remontar”. En eso tengo que concederle la razón, el país venía cargado de violencia y de desigualdad, quizás los peores males de la “Cuarta República”. En lo que no tiene razón es en esa partecita que deja colar a continuación, “ahora hemos comenzado a remontar”, con el perdón de ustedes, pero tengo que decir esta palabra, “Coño”, once años y casi un billón de dólares de ingreso después de haber llegado al poder y titán de la brutalidad y la ignorancia nos viene a decir que hasta “ahora hemos comenzado”. Nunca en toda mi vida había visto tanto “caradurismo” ante un pueblo… así como tampoco había visto un pueblo que se comportara como el venezolano ante tanta sinvergüenzura.
Inmediatamente a tan desafortunada explicación, nos recordó su sumisión a Fidel Castro, a quien quiere imitar en su gestualidad y sus expresiones, al brindarnos un sostenido y cubanísimo “eh”, pecado que no le está permitido a ningún Presidente que respete al pueblo que representa, pero ya sabemos que Hugo Chávez es un cubano más en Venezuela, de ahí su encaprichamiento y desprendimiento con la isla, frente a su indiferencia con los males de Venezuela.
Continúa casi al final de esos lapidarios 119 segundos, sosteniendo que “los problemas del capitalismo, del modo de vida capitalista del egoismo que degenera en violencia, atracos, bandas, secuestros, paramilitares…” son las causas de la inseguridad. Y dale con las causas nuevamente. Es como usted fuera al médico y este se empeñara en que el culpable de su enfermedad es usted mismo y junto con usted sus padres, abuelos y tatarabuelos, aduciendo que su enfermedad es genética y que para colmo, el clima del país donde usted vive también incide en su mal, es decir, que su enfermedad genético-ambiental se la buscó usted mismo por no haber nacido en el seno de otra familia y en otro país, por lo tanto, no le receta nada ni hace nada por aliviar su enfermedad, sino que más bien se empeña en que usted debe odiar a sus ancestros y pelearse con todos los familiares suyos que han sido exitosos y por último, que se haga un exorcismo.
Hugo Chávez, tal como el médico, cuando se trata de Venezuela se pierde en las causas de todos los problemas, la achaca la culpa a quien sea antes de aceptar su responsabilidad y al final no resuelve nada, sino que por el contrario termina enviando mensajes contagiantes de violencia y resentimiento. Venezuela representa para el Teniente Coronel de tropa “burrera”, una gigantezca versión de aquella cantina del ejército que administró y quebró en sus tiempos de Capitán, frente a la cual no tiene ningún tipo de recurso ni excusa que valga.
Con que propiedad va a hablar este infeliz bellaco acerca de “drogas, consumo de drogas, alcoholismo, todas esas enfermedades sociales” como causas únicas de la inseguridad, donde el principal motivo de la desigualdad es la “revolución” que ampara a las nuevas “boliburguesía” y clase media alta, verbo y gracia su propia familia, donde sus hermanos, primos y sobrinos desobedecen las “reglas” que este pseudo patriarca pretende imponer al resto de los venezolanos. Como se le ocurre hablar de tales enfermedades sociales, cuando sus períodos de gobierno han marcado hitos históricos de consumismo alentados por la voracidad de sus partidarios, que en la ruta de la riqueza súbita, han corrompido todo a su paso y donde la toxina dejada como residuo ha sido precisamente los mendrugos de dinero con los que el pueblo se ha sumado a la borrachera revolucionaria, ergo, como lo han hecho sus familiares de extracción humilde, quienes colocan en Internet fotografías de los eventos sociales y las comilonas en las que participan, sin poder ocultar su deslumbramiento por su acceso a las delicateses, licores, armas y otros que no se aprecian en las fotos pero si en sus caras embrutecidas, testimoniales que luego exhiben ante la red cibernáutica, como producto de su estado de omnibulación.
Por último, en los postreros segundos de esta joya documental, fiel a su apego a la brujería y a las creencias en las cuales se ha apoyado para tomar hasta las más trascendentes decisiones, recomienda que “Hagamos exorcismo y saquemos esos demonios de la patria”, dejando denotar su convencimiento de que solo por “arte de magia” va a poder hacer algo por su pueblo, porque en base a hechos concretos, como Políticas de Estado no va a poder ser nunca.
Por ahora, me imagino que explicación podría darle al reciente ataque contra dos escoltas del exgobernador de Lara o por el intento de asalto a la caravana de su ministro favorito Diosdado Cabello.
Resumiendo en 2 los vergonzosos 119 segundos de tan aleccionadora muestra de cinismo, mediocridad, ignorancia y falta de responsabilidad, el problema de la inseguridad en Venezuela es culpa de los Venezolanos, cuya solución pasa por convertirnos en una réplica de Cuba, de tal manera que al no tener nada que quitarnos se nos perdone la vida, mientras tanto no debemos esperar ninguna acción de su gobierno, sobre todo ahora que está ocupado atendiendo a otros países y por último, que para alejar a la inseguridad de los venezolanos, además de médicos, entrenadores y agentes secretos, para dar inicio a la Misión María Lionza, también traerá brujos cubanos.
Como resultado de la presencia de este Presidemente en Miraflores, cuyo lema “Patria, Socialismo o Muerte es repetido por sus seguidores en todos los estratos solo para complacerlo a cambio de sus limosnas, su acción de gobierno se reduce a que ha cumplido con una sola de sus tres consignas, pues nos ha traído, cero Patria, cero Socialismo y 13.944 muertes por año.
lunes, 5 de octubre de 2009
Chavez: “El elegido”
La verdad que poco a poco se yergue frente a nuestros ojos.
Hace cuatro años, cuando comentaba a algunas personas acerca de la posibilidad de que Hugo Chávez podría tener entre sus manos la posibilidad de “jugar con fuego” al ingresar clandestinamente al club atómico, la respuesta que obtenía era aquella a la que se han acostumbrado los venezolanos: “No vale, no creo”. Frase que hoy estoy seguro, ya no se atreven a pronunciar tan ligeramente, dadas las circunstancias que han propiciado recelo en cuanto a las “non santas” intenciones del orate que parece dirigir el país. Digo, “parece” porque de un tiempo para acá, también me ha dado por pensar que el pobre diablo no es más que el simple instrumento de una cónclave internacional de la izquierda, aquella misma que lo infiltró en el batallón de cadetes de la Academia Militar de Venezuela en el año 1971.
Al respecto, es evidente, que una vez afianzado en el poder y con la hiper abultada chequera petrolera a su disposición, intereses internacionales que planearon durante muchos años su venganza de la cultura occidental y específicamente contra los Estados Unidos, encontraron en este “ilustre” miembro de la organización donde se “pinta todo lo que esté inerte y se saluda todo lo que se mueva”, el espécimen perfecto para llevar a cabo sus maquiavélicos planes.
Tales intereses parece que encontraron un indio más a quien venderle unos espejitos, solo que esta vez de contrabando. Muchos son los indicios de que Hugo, “cumpliendo instrucciones” de cerebros con un mayor coeficiente mental que el suyo, el cual es muy fácil de superar, ha estado dando clandestinos y peligrosos pasos en el intrincado mundo de los minerales radioactivos. Aun a estas alturas, es posible que ni siquiera sepa que tan profundamente ha entrado en la tenebrosa red de la que no podrá escaparse. Es posible además, que mientras firma acuerdos y suscribe alianzas con la intención de meterle miedo a sus potenciales y reales enemigos, ni siquiera tenga la más mínima idea de lo que está discurriendo bajo las “faldas” de su alcahuetería con cuanto socialistoide o comunistoide se le presenta alabando su socialismo del siglo XXI.
Mientras Hugo Chávez, con sus dientes postizos en ristre abre la puerta de Venezuela a todos los que se autodenominan enemigos del “Imperio”, por el patio trasero de nuestra querida Patria, se le están colando peligrosísimos representantes del mal que demasiado tarde para nosotros aparecerán en escena para dejar en la humanidad sus horrenda huella. Estoy seguro, que en su inmensa ignorancia, este pobre “veguero” barinés no tiene ni la más mínima idea de los diablos que está desatando, ni el menor avizoramiento del daño que su nefasto pasaje por la primera magistratura del país la va a causar a todos los venezolanos y al resto de los latinoamericanos.
Hugo Chávez está a punto de emular la actitud de Fidel Castro en los años 60, solo que no se la está jugando con un solo enemigo de los Estados Unidos, como lo era Rusia, sino que ahora está jugando a la ruleta rusa con varios cartuchos en la recámara.
Unos cuantos artículos atrás, escribí sobre las similitudes del pastor Jim Jones, responsable de la masacre de Jonestown en Guyana, Fidel Castro y Chávez. Al respecto, señalé un aspecto histórico acontecido a raíz del descubrimiento de rampas para el lanzamiento de misiles soviéticos en Cuba :” Ante la alternativa de que Rusia, para evitar la confrontación retirara su aparato bélico, Fidel le escribe el 25 de octubre de ese año a Nikita Krushchev una carta donde le expone la inminencia del ataque norteamericano, pero le ofrece resistir a costas del sacrificio del pueblo cubano. Le escribe, “Puede usted estar seguro de que de una manera firme y resoluta resistiremos el ataque no importa su naturaleza. La moral del pueblo cubano está muy alta y el agresor será confrontado heroicamente”… “estamos listos para confrontar con serenidad una situación que consideramos bien real y bien inminente”.
Pues bien, hoy mismo, el periodista Alberto Montaner, escribe sobe el mismo tema y entre las líneas de su escrito, se refiere precisamente a ese pasaje de la historia y que estaría por repetirse. Veamos: “ Tiempo pasado. “The New York Times” reveló recientemente que, en los años ochenta, Fidel Castro volvió a solicitarle a Moscú la destrucción de Estados Unidos con un ataque nuclear preventivo. Ya lo había hecho en 1962, durante la Crisis de los Misiles, y dos décadas más tarde volvía a las andadas. ¡Ah, si él hubiera tenido armas nucleares otro gallo cantaría! Para el “máximo líder”, acabar con Estados Unidos ha sido una pasión intensa, recurrente y, por ahora, inútil.
La historia, divulgada por el Pentágono, se supo por medio de un informe confidencial del general soviético Andrian A. Danilevich, oficial del Estado Mayor de la URSS y persona encargada de explicarle al belicoso comandante algo bastante obvio: la catástrofe afectaría a todo el planeta, y muy especialmente a Cuba, que sería barrida del mapa y de la historia, como una especie de moderna Atlántida.”
Montaner presume, que tras las locuras que Chávez está cometiendo a espaldas de su pueblo, el operador maquiavélico no es nadie más que el decrépito carnicero cubano Fidel Castro y así termina su artículo: “El anciano dictador lleva medio siglo lamentando que Cuba no hubiera podido desarrollar armas nucleares, primero, porque la URSS no se lo permitió a ninguno de sus satélites; y luego, porque la isla carecía de recursos económicos, aunque contaba con el talento científico, comenzando por su propio hijo, el físico nuclear Fidel Castro Díaz-Balart. Por eso, el consejo más persistente que Fidel le ha dado a su discípulo Chávez ha sido ése: “hazte de un arsenal nuclear, como tenía Moscú, lo que te hará invulnerable y temido”. Chávez le está haciendo caso. Fidel lo convenció de que la subsistencia del socialismo del siglo XXI depende de que Venezuela disponga de armamento nuclear. Ese razonamiento también puede llevarlos a la tumba”.
Señor Montaner, le creo. Y no solamente le doy crédito a sus palabras, sino que además, me atrevería a enumerar una serie de indicios que apuntarían a que desde Venezuela se está preparando el asalto final contra los Estados Unidos, contra la cultura occidental, contra las creencias religiosas y políticas de Latinoamérica y contra la paz y la libertad de todos los americanos. Tales indicios comenzaron a notarse tan pronto como luego de dos años en el poder, Chávez, valiéndose de la esperanza y la candidez de los venezolanos, cambió nuestra Constitución Nacional, se alargó su primer período presidencial y abrió la posibilidad para mantenerse por mucho tiempo en el poder. En ese momento, sus actuales mentores y guías estratégicos en los campos político, social, militar y económico, determinaron que era el elegido que tanto tiempo habían esperado y que esta podría bien ser la última oportunidad de caer sobre occidente. Así comenzaron a presentarse.
Materialización del “Acuerdo Energético” con Cuba: Comenzó el éxodo de la inteligencia cubana hacia Venezuela, valiéndose de lo estipulado en materia migratoria en tal acuerdo por una parte y por otra, mediante el traslado “en secreto” de personal, no solo cubano, sino de otras nacionalidades, de manera subrepticia para trabajar en instalaciones básicas y estratégicas del Estado venezolano, como la represa Caruachi Caruao en el Estado Bolívar.
Vale la pena recordar, que en 1982, el General Marcos Pérez Jiménez, en una entrevista concedida a José Emilio Castellanos, señaló que se tenía un proyecto atómico en el Estado Bolívar.
Firma de una buena cantidad de acuerdos con Iran, como producto de los cuales, se instalaron en Venezuela industrias ensambladoras de tractores, bicicletas y autos, lo cual llevaba implícitos, al igual que el acuerdo con Cuba, términos migratorios que permitirían el ingreso de personal Iraní de manera legal al país.
No obstante, paralelamente ingresan a Venezuela de manera clandestina, personal proveniente del Medio Oriente, sin que ninguna autoridad pueda tener oportunidad de ver documentación personal alguna.
Firma de Acuerdos con Iran y Cuba, mediante los cuales, la administración y operación de los Puertos más importantes del país quedarían en manos de empresas de esos países.
El cumplimiento de los precitados acuerdos generó de inmediato la apertura del “vuelo fantasma”, un vuelo Teherán- Caracas-Damasco-Teherán, el cual no puede ser controlado por autoridad aeronáutica, migratoria o de seguridad alguna, el cual al llegar de Teherán sale cargado a Damasco, luego de dejar pasajeros “intocables” que son trasladados hacia Caracas sin trámite migratorio alguno.
Casi simultáneamente, fueron retiradas del Estado Bolívar unidades enteras de la Guardia Nacional, las cuales se substituyeron por unidades del Ejército compuestas por tropa ignorante y oficiales no preparados para cumplir con las funciones que ejercía la Guardia Nacional y fueron expulsadas del país las misiones de “La Nuevas Tribus”, a las que se les atribuían acciones de espionaje no convenientes para alguien quien tuviera algo que esconder en esas regiones.
A pesar que los yacimientos de Bauxita existente tiene reservas para siglos, el gobierno inició de manera innecesaria hace dos años, “presuntas” labores de exploración con personal iraní en la búsqueda de nuevos yacimientos.
La semana pasada, el ministro de Industrias Básicas y Minería (Mibam), Rodolfo Sanz, en el marco de la cumbre África-Sudamérica que se llevó a cabo en la Isla de Margarita, ratificó los planes del gobierno de estudiar las reservas de uranio al sureste y oeste del país. En sus declaraciones, el ministro comentó que las labores de exploración para el hallazgo de las reservas contaron con importante colaboración iraní. "Irán nos ha ayudado en los vuelos aereogeofísicos, en los análisis geoquímicos, tenemos reservas de uranio que las estamos detectando con Irán", explicó.
Anteriormente, Chávez había asomado la posibilidad de obtener asesoramiento argentino para el desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos y para la instalación de un reactor nuclear.
Llama la atención, que la mayoría de los científicos vinculados al área nuclear que trabajaban para el gobierno han sido despedidos y los que se mantiene en secreto es donde se están formando los nuevos científicos que podrían trabajar en la “industria nuclear”.
El tema se asemeja bastante al de los sistemas de armas rusos, los cuales se están quedando sin operadores y no se están prestando atención a la formación de sus reemplazos, no siquiera frente a los anunciados “aires de guerra”. Tal pareciera que Hugo Chávez tiene bajo la manga una solución de emergencia, donde los venezolanos no cuentan.
La constante amenaza de Chávez en la que involucra el tema de la energía nuclear, utilizando a terceras naciones como Rusia, Brasil, Argentina y ahora Irán como cooperantes, obedece a una táctica de diversión y de encumbramiento sobre sus verdaderas intenciones.
Sus asesores buscan agotar la matriz de opinión a fin de acallar denuncias o posibles advertencias. Algún día se le verá “la costura” al truco, pero para ese momento será tal vez tarde.
Durante los sucesos del 11 de abril del 2002, muchos de los que hoy son perseguidos por el gobierno de Chávez, pensaron que nuestras acciones eran temerarias, nuestros temores infundados y nuestras razones insuficientes. Hoy, el gobierno no tiene sonrojo en aceptar su carácter de “forajido”. Su poder mediático es aplastante: Hace tres meses el Ministro del Interior estaba al borde de la locura acosado por la exposición del gobierno como facilitador del narcotráfico; en los últimos días ya ni se habla del tema.
A mi modesto entender, la posibilidad de que Venezuela se arme nuclearmente es remota y de ocurrir, el período de tiempo para que ocurra no entra en de las posibilidades reales de Hugo Chávez. No obstante, nada le agradaría más, que estar en el escenario en el momento en que otras naciones pudieran usar el territorio venezolano para el desarrollo de tales armas y utilizar su materia prima para hacerlo posible, igualmente, usar el país como “cabecera de playa” para lanzar ataques terroristas con capacidad nuclear contra cualquier nación del hemisferio.
Los venezolanos cometimos un grave error al elegir por la vía electoral a Hugo Chávez como Presidente de la República. Nosotros lo convertimos en Presidente ELECTO y ahora descubrimos que lo hemos convertido en el ELEGIDO para servir a otros en una batalla más de la guerra de siglos entre el bien y el mal, una guerra en la cual vamos a tener que tomar partido queramos o no.
Hace cuatro años, cuando comentaba a algunas personas acerca de la posibilidad de que Hugo Chávez podría tener entre sus manos la posibilidad de “jugar con fuego” al ingresar clandestinamente al club atómico, la respuesta que obtenía era aquella a la que se han acostumbrado los venezolanos: “No vale, no creo”. Frase que hoy estoy seguro, ya no se atreven a pronunciar tan ligeramente, dadas las circunstancias que han propiciado recelo en cuanto a las “non santas” intenciones del orate que parece dirigir el país. Digo, “parece” porque de un tiempo para acá, también me ha dado por pensar que el pobre diablo no es más que el simple instrumento de una cónclave internacional de la izquierda, aquella misma que lo infiltró en el batallón de cadetes de la Academia Militar de Venezuela en el año 1971.
Al respecto, es evidente, que una vez afianzado en el poder y con la hiper abultada chequera petrolera a su disposición, intereses internacionales que planearon durante muchos años su venganza de la cultura occidental y específicamente contra los Estados Unidos, encontraron en este “ilustre” miembro de la organización donde se “pinta todo lo que esté inerte y se saluda todo lo que se mueva”, el espécimen perfecto para llevar a cabo sus maquiavélicos planes.
Tales intereses parece que encontraron un indio más a quien venderle unos espejitos, solo que esta vez de contrabando. Muchos son los indicios de que Hugo, “cumpliendo instrucciones” de cerebros con un mayor coeficiente mental que el suyo, el cual es muy fácil de superar, ha estado dando clandestinos y peligrosos pasos en el intrincado mundo de los minerales radioactivos. Aun a estas alturas, es posible que ni siquiera sepa que tan profundamente ha entrado en la tenebrosa red de la que no podrá escaparse. Es posible además, que mientras firma acuerdos y suscribe alianzas con la intención de meterle miedo a sus potenciales y reales enemigos, ni siquiera tenga la más mínima idea de lo que está discurriendo bajo las “faldas” de su alcahuetería con cuanto socialistoide o comunistoide se le presenta alabando su socialismo del siglo XXI.
Mientras Hugo Chávez, con sus dientes postizos en ristre abre la puerta de Venezuela a todos los que se autodenominan enemigos del “Imperio”, por el patio trasero de nuestra querida Patria, se le están colando peligrosísimos representantes del mal que demasiado tarde para nosotros aparecerán en escena para dejar en la humanidad sus horrenda huella. Estoy seguro, que en su inmensa ignorancia, este pobre “veguero” barinés no tiene ni la más mínima idea de los diablos que está desatando, ni el menor avizoramiento del daño que su nefasto pasaje por la primera magistratura del país la va a causar a todos los venezolanos y al resto de los latinoamericanos.
Hugo Chávez está a punto de emular la actitud de Fidel Castro en los años 60, solo que no se la está jugando con un solo enemigo de los Estados Unidos, como lo era Rusia, sino que ahora está jugando a la ruleta rusa con varios cartuchos en la recámara.
Unos cuantos artículos atrás, escribí sobre las similitudes del pastor Jim Jones, responsable de la masacre de Jonestown en Guyana, Fidel Castro y Chávez. Al respecto, señalé un aspecto histórico acontecido a raíz del descubrimiento de rampas para el lanzamiento de misiles soviéticos en Cuba :” Ante la alternativa de que Rusia, para evitar la confrontación retirara su aparato bélico, Fidel le escribe el 25 de octubre de ese año a Nikita Krushchev una carta donde le expone la inminencia del ataque norteamericano, pero le ofrece resistir a costas del sacrificio del pueblo cubano. Le escribe, “Puede usted estar seguro de que de una manera firme y resoluta resistiremos el ataque no importa su naturaleza. La moral del pueblo cubano está muy alta y el agresor será confrontado heroicamente”… “estamos listos para confrontar con serenidad una situación que consideramos bien real y bien inminente”.
Pues bien, hoy mismo, el periodista Alberto Montaner, escribe sobe el mismo tema y entre las líneas de su escrito, se refiere precisamente a ese pasaje de la historia y que estaría por repetirse. Veamos: “ Tiempo pasado. “The New York Times” reveló recientemente que, en los años ochenta, Fidel Castro volvió a solicitarle a Moscú la destrucción de Estados Unidos con un ataque nuclear preventivo. Ya lo había hecho en 1962, durante la Crisis de los Misiles, y dos décadas más tarde volvía a las andadas. ¡Ah, si él hubiera tenido armas nucleares otro gallo cantaría! Para el “máximo líder”, acabar con Estados Unidos ha sido una pasión intensa, recurrente y, por ahora, inútil.
La historia, divulgada por el Pentágono, se supo por medio de un informe confidencial del general soviético Andrian A. Danilevich, oficial del Estado Mayor de la URSS y persona encargada de explicarle al belicoso comandante algo bastante obvio: la catástrofe afectaría a todo el planeta, y muy especialmente a Cuba, que sería barrida del mapa y de la historia, como una especie de moderna Atlántida.”
Montaner presume, que tras las locuras que Chávez está cometiendo a espaldas de su pueblo, el operador maquiavélico no es nadie más que el decrépito carnicero cubano Fidel Castro y así termina su artículo: “El anciano dictador lleva medio siglo lamentando que Cuba no hubiera podido desarrollar armas nucleares, primero, porque la URSS no se lo permitió a ninguno de sus satélites; y luego, porque la isla carecía de recursos económicos, aunque contaba con el talento científico, comenzando por su propio hijo, el físico nuclear Fidel Castro Díaz-Balart. Por eso, el consejo más persistente que Fidel le ha dado a su discípulo Chávez ha sido ése: “hazte de un arsenal nuclear, como tenía Moscú, lo que te hará invulnerable y temido”. Chávez le está haciendo caso. Fidel lo convenció de que la subsistencia del socialismo del siglo XXI depende de que Venezuela disponga de armamento nuclear. Ese razonamiento también puede llevarlos a la tumba”.
Señor Montaner, le creo. Y no solamente le doy crédito a sus palabras, sino que además, me atrevería a enumerar una serie de indicios que apuntarían a que desde Venezuela se está preparando el asalto final contra los Estados Unidos, contra la cultura occidental, contra las creencias religiosas y políticas de Latinoamérica y contra la paz y la libertad de todos los americanos. Tales indicios comenzaron a notarse tan pronto como luego de dos años en el poder, Chávez, valiéndose de la esperanza y la candidez de los venezolanos, cambió nuestra Constitución Nacional, se alargó su primer período presidencial y abrió la posibilidad para mantenerse por mucho tiempo en el poder. En ese momento, sus actuales mentores y guías estratégicos en los campos político, social, militar y económico, determinaron que era el elegido que tanto tiempo habían esperado y que esta podría bien ser la última oportunidad de caer sobre occidente. Así comenzaron a presentarse.
Materialización del “Acuerdo Energético” con Cuba: Comenzó el éxodo de la inteligencia cubana hacia Venezuela, valiéndose de lo estipulado en materia migratoria en tal acuerdo por una parte y por otra, mediante el traslado “en secreto” de personal, no solo cubano, sino de otras nacionalidades, de manera subrepticia para trabajar en instalaciones básicas y estratégicas del Estado venezolano, como la represa Caruachi Caruao en el Estado Bolívar.
Vale la pena recordar, que en 1982, el General Marcos Pérez Jiménez, en una entrevista concedida a José Emilio Castellanos, señaló que se tenía un proyecto atómico en el Estado Bolívar.
Firma de una buena cantidad de acuerdos con Iran, como producto de los cuales, se instalaron en Venezuela industrias ensambladoras de tractores, bicicletas y autos, lo cual llevaba implícitos, al igual que el acuerdo con Cuba, términos migratorios que permitirían el ingreso de personal Iraní de manera legal al país.
No obstante, paralelamente ingresan a Venezuela de manera clandestina, personal proveniente del Medio Oriente, sin que ninguna autoridad pueda tener oportunidad de ver documentación personal alguna.
Firma de Acuerdos con Iran y Cuba, mediante los cuales, la administración y operación de los Puertos más importantes del país quedarían en manos de empresas de esos países.
El cumplimiento de los precitados acuerdos generó de inmediato la apertura del “vuelo fantasma”, un vuelo Teherán- Caracas-Damasco-Teherán, el cual no puede ser controlado por autoridad aeronáutica, migratoria o de seguridad alguna, el cual al llegar de Teherán sale cargado a Damasco, luego de dejar pasajeros “intocables” que son trasladados hacia Caracas sin trámite migratorio alguno.
Casi simultáneamente, fueron retiradas del Estado Bolívar unidades enteras de la Guardia Nacional, las cuales se substituyeron por unidades del Ejército compuestas por tropa ignorante y oficiales no preparados para cumplir con las funciones que ejercía la Guardia Nacional y fueron expulsadas del país las misiones de “La Nuevas Tribus”, a las que se les atribuían acciones de espionaje no convenientes para alguien quien tuviera algo que esconder en esas regiones.
A pesar que los yacimientos de Bauxita existente tiene reservas para siglos, el gobierno inició de manera innecesaria hace dos años, “presuntas” labores de exploración con personal iraní en la búsqueda de nuevos yacimientos.
La semana pasada, el ministro de Industrias Básicas y Minería (Mibam), Rodolfo Sanz, en el marco de la cumbre África-Sudamérica que se llevó a cabo en la Isla de Margarita, ratificó los planes del gobierno de estudiar las reservas de uranio al sureste y oeste del país. En sus declaraciones, el ministro comentó que las labores de exploración para el hallazgo de las reservas contaron con importante colaboración iraní. "Irán nos ha ayudado en los vuelos aereogeofísicos, en los análisis geoquímicos, tenemos reservas de uranio que las estamos detectando con Irán", explicó.
Anteriormente, Chávez había asomado la posibilidad de obtener asesoramiento argentino para el desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos y para la instalación de un reactor nuclear.
Llama la atención, que la mayoría de los científicos vinculados al área nuclear que trabajaban para el gobierno han sido despedidos y los que se mantiene en secreto es donde se están formando los nuevos científicos que podrían trabajar en la “industria nuclear”.
El tema se asemeja bastante al de los sistemas de armas rusos, los cuales se están quedando sin operadores y no se están prestando atención a la formación de sus reemplazos, no siquiera frente a los anunciados “aires de guerra”. Tal pareciera que Hugo Chávez tiene bajo la manga una solución de emergencia, donde los venezolanos no cuentan.
La constante amenaza de Chávez en la que involucra el tema de la energía nuclear, utilizando a terceras naciones como Rusia, Brasil, Argentina y ahora Irán como cooperantes, obedece a una táctica de diversión y de encumbramiento sobre sus verdaderas intenciones.
Sus asesores buscan agotar la matriz de opinión a fin de acallar denuncias o posibles advertencias. Algún día se le verá “la costura” al truco, pero para ese momento será tal vez tarde.
Durante los sucesos del 11 de abril del 2002, muchos de los que hoy son perseguidos por el gobierno de Chávez, pensaron que nuestras acciones eran temerarias, nuestros temores infundados y nuestras razones insuficientes. Hoy, el gobierno no tiene sonrojo en aceptar su carácter de “forajido”. Su poder mediático es aplastante: Hace tres meses el Ministro del Interior estaba al borde de la locura acosado por la exposición del gobierno como facilitador del narcotráfico; en los últimos días ya ni se habla del tema.
A mi modesto entender, la posibilidad de que Venezuela se arme nuclearmente es remota y de ocurrir, el período de tiempo para que ocurra no entra en de las posibilidades reales de Hugo Chávez. No obstante, nada le agradaría más, que estar en el escenario en el momento en que otras naciones pudieran usar el territorio venezolano para el desarrollo de tales armas y utilizar su materia prima para hacerlo posible, igualmente, usar el país como “cabecera de playa” para lanzar ataques terroristas con capacidad nuclear contra cualquier nación del hemisferio.
Los venezolanos cometimos un grave error al elegir por la vía electoral a Hugo Chávez como Presidente de la República. Nosotros lo convertimos en Presidente ELECTO y ahora descubrimos que lo hemos convertido en el ELEGIDO para servir a otros en una batalla más de la guerra de siglos entre el bien y el mal, una guerra en la cual vamos a tener que tomar partido queramos o no.
martes, 29 de septiembre de 2009
En vias de un nuevo holocausto
La ignorancia de algunos gobernantes, mas que de sus pueblos, abonan el camino.
El desarrollo de la última Asamblea General de las Naciones Unidas, debería encender las alarmas de los pueblos civilizados del planeta. Al contrario que el gobierno venezolanos, cuya política “candelita que se prenda, candelita que se apaga” es aplicada inmediata y enérgicamente, la ONU aparentó ser una apacible playa repleta de felices veraneantes, quienes impasibles contemplan el espectáculo de la distante ola que se vislumbra en el horizonte, ignorando las miles de toneladas de agua que instantes más tardes borrarán sus vidas de la faz del planeta.
Definitivamente hay que imponer orden en el mundo. Tanto la OEA como la ONU, se olvidaron de las misiones para las cuales fueron creadas. Bien lo han dicho quienes redundando han manifestado, que estas organizaciones son solo “un cascarón vacío”.
Basta con ver la asimetría con que es tratado por la OEA el caso de Honduras, donde se aplicó de la norma constitucional para evitar que uno de los poderes constituidos devorara a los demás, frente a otras naciones, donde la misma situación ocurre ante la mirada indiferente de la comunidad internacional. El papel de la OEA se confinó en la defensa de la “legitimidad por elección”, abriendo la puerta a la transformación de gobiernos legítimos en gobiernos “de facto” y negando la posibilidad de reversión del proceso por otra vía que no sea el electoralmente imposible.
Como si esto fuera poco, por otra parte la ONU pareciera que no tiene la capacidad de mirar hacia América, donde poco a poco van incubando los peligros que ya son evidentes en Europa, Asia y África, y se van tendiendo los puentes para el abordaje de los piratas que degollarán a nuestra civilización. Si hay gobiernos, pueblos e individualidades que ven la situación claramente y se manifiestan abiertamente en contra, pero otros, callan deliberadamente frente al juego de sus circunstancias.
Patéticamente real y crudo, retumbó en los espacios de las Asamblea General de la ONU, el discurso del Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu, cuando dramáticamente recordó el propósito de la creación de la ONU luego de la Segunda Guerra Mundial: La prevención de la ocurrencia de calamidades similares a la propia guerra y a uno de sus pasajes más horrendos, el del Holocausto. Netanyahu atribuyó al “asalto a la verdad” la desviación de la ONU de tal objetivo, cuando se refirió al discurso del día anterior del Presidente Iraní.
Muy acertadamente Netanyahu dijo, al referirse al peligro irani: “Este régimen iraní está alimentado por un extremo fundamentalismo que apareció en la escena mundial hace tres décadas, después de mantenerse dormido durante siglos. En los pasados treinta años, este fanatismo ha barrido al globo con violencia asesina y con una imparcial sangre fría en la elección de sus víctimas. De forma cruel mató salvajemente a musulmanes y cristianos, a judíos e hindúes, y a muchos otros. Aunque compuesto por diferentes ramas, los adherentes a este nada indulgente credo, buscan retrotraer a la humanidad a los tiempos medievales.
Ahí donde pueden, imponen una atrasada sociedad regimentada, donde las mujeres, las minorías, los homosexuales o cualquiera no considerado como un verdadero creyente, es brutalmente subyugado. La lucha contra este fanatismo no enfrenta fe contra fe ni civilización contra civilización. Enfrenta a la civilización contra la barbarie, el siglo XXI contra el siglo IX, a aquellos que santifican la vida contra aquellos que glorifican la muerte.”
Con todos los elementos de jucio en sus manos, clamó “El más urgente desafío que enfrenta esta institución es impedir que los tiranos de Teherán obtengan armas nucleares. ¿Están los estados miembros de las Naciones Unidas preparados para este desafío? ¿Confrontará la comunidad internacional al despotismo que aterroriza a su propio pueblo mientras éste se alza valientemente por la libertad?”
Pareciera que la ONU, encandilada por los cuantiosos recursos que el eje del mal invierte en su funcionamiento y que podrían desaparecer gracias a su radicalismo, lo cual no ocurriría con las naciones occidentales caracterizadas por la simple advertencia y la acción vacía, no está dispuesta a correr riesgos. Si ustedes observan, tanto la OEA como la ONU ven a sus “víctimas” en kilómetros de superficie y como Estados: Para ellos Israel solo es una mancha en el mapa del medio oriente de 27.800 Km2 y Honduras en Centroamérica, de 112.492 km2. Cuanto aportarán esos países a las citadas organizaciones?. Lo que si es un hecho, es que ya Estados Unidos, desde el 2000 ha reducido sus aportes a la ONU y ha advertido sobre recortar los a la OEA, que estaban alrededor del 60% del total que recibe el organismo, si era admitida Cuba en su seno.
La inacción de estas organizacines, fue la que permitió que tal y como lo hizo en su discurso “Holocausto, la mentira sagrada de Occidente” en la Universidad de Sharif, Teherán, en enero del 2009, Ahmadineyad se presentara en la Asamblea General de la ONU el pasado 24 de septiembre para mentir descaradamente negando el holocausto de los años 40, ocultando ante el mundo la realidad iraní, pasando por alto en su intervención, que es el país que más apoya el terrorismo, con ayuda financiera y entrenamiento a militantes chiitas en Iraq, talibanes en Afganistán y organizaciones terroristas como Hamás, Hezbolá y la Yihad Islámica.
Ni siquiera por respeto a uno de los aliados, Argentina, del occidental más cercano a su corazón, Hugo Chávez, explicó por que razón nombró Ministro de la Defensa a Ahmad Vahidi, buscado por Interpol y acusado de ser el autor intelectual del atentado contra el centro comunitario AMIA en Argentina en 1994, que causó 85 muertos y cientos de heridos.
También permitió que Hugo Chávez volviera a provocar risas con el chiste del olor a azufre en el podium de los oradores e hiciera apología al magnicidio contra el Presidente Obama, por lo menos como califican las instancias judiciales en Venezuela cuando se trata de criminalizar a la oposición al gobierno.
La ONU y la OEA en total y absoluto descuido de sus funciones, están auspiciando las mas inquietantes alianzas entre países como Irán y latinoamericanos como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua, a sabiendas que se convertirán en un futuro muy cercano en puntos de origen desde los cuales se atentará contra los más elementales valores, libertades y derechos humanitarios, como nunca se ha visto en el continente.
El fuerte discurso de Netanyahu, para quienes analicen su contenido y dimensionen justa y apropiadamente sus palabras, debe ser occidentalizado; debe hacerse empatía con el pueblo israelí, considerando que el terrorismo islámico ya está en el centro de nuestros países. Gobernantes irresponsables como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega, así como organismos de seguridad ineficientes o complacientes con sus gobernantes, han abierto las puertas de América a los verdugos de su propia descendencia.
Tal como sentenció al final de sus palabras Netanyahu, “Creo que una tal paz puede lograrse. Pero sólo si desmantelamos las fuerzas del terrorismo, dirigidas por Irán, que busca destruir la paz, eliminar a Israel y derrocar el orden mundial. La cuestión que enfrenta la comunidad internacional es si está preparada para confrontar esas fuerzas o darles cabida”.
“Hace más de setenta años, Winston Churchill lamentó lo que él llamó la “confirmada imposibilidad de aprendizaje de la humanidad”, el desafortunado hábito de las sociedades civilizadas de dormir hasta que el peligro casi los supera. Churchill se lamentaba de lo que él llamaba “la falta de previsión, la falta de voluntad para actuar cuando la acción sería simple y efectiva, la falta de pensamiento claro, la confusión en aconsejar hasta que llega la emergencia, hasta que la auto preservación golpea el discordante gong”
“Hoy hablo aquí con la esperanza de que la evaluación de Churchill de la “imposibilidad de aprendizaje de la humanidad” por una vez pruebe ser incorrecta. Hablo hoy aquí con la esperanza de que podemos aprender de la historia – que podemos prevenir el peligro a tiempo. En el espíritu de las eternas palabras dichas por Joshua hace más de 3.000 años, seamos fuertes y valerosos. Confrontemos este peligro, aseguremos nuestro futuro y, con la ayuda de Dios forjemos una Paz duradera para las futuras generaciones”.
En nuestro país, la incapacidad de aprendizaje de la humanidad se refleja en la situación actual. Tal incapacidad está dada por la imposibilidad para recordar nuestro pasado y como lo he dicho antes, esa es la razón principal por la cual Hugo Chávez quiere borrar de la mente de nuestra población su historia. Mas atroz que el cerco de los Estados Unidos a Cuba es el cerco que le impuso a Cuba el régimen castrista; en Venezuela el cerco de Hugo Chávez es cada día mayor en torno a nuestra memoria y a nuestra percepción de la libertad. En tiempos de los gobiernos democráticos a medias, la gente se daba cuenta cuando los productos desaparecían del mercado y hoy ni lo perciben. La ineficiencia de los gobiernos anteriores hizo que desde la huida del General Marcos Pérez Jiménez los venezolanos se encerraran en las rejas de sus casas, hoy ya no notan que las rejas están en todas partes. Así va ocurriendo con nuestros valores y con nuestra percepción de la realidad y de la libertad.
Si dejamos que ocurra, cuando los pueblos latinoamericanos no recuerden ni de donde vinieron, los textos no dirán que hubo una segunda guerra mundial, sino una invasión de los imperios ruso y americano a los pueblos libres de Europa, las mujeres serán apedreadas en las calles por crímenes contra el Islam y como decía Netanyahu, cualquiera no considerado como un verdadero creyente, será “brutalmente subyugado”.
Si llegamos a permitir que esto suceda, será porque antes habremos permitido que sobre nuestras fecundas tierras la sangre de muchos inocentes sea derramada y cientos de holocaustos volverán a llenar de vergüenza al mundo, para que 30, 40 ó 50 años después vuelvan a ser negados, una vez que la imposibilidad de aprendizaje de la humanidad la haga cometer los mismos errores.
El desarrollo de la última Asamblea General de las Naciones Unidas, debería encender las alarmas de los pueblos civilizados del planeta. Al contrario que el gobierno venezolanos, cuya política “candelita que se prenda, candelita que se apaga” es aplicada inmediata y enérgicamente, la ONU aparentó ser una apacible playa repleta de felices veraneantes, quienes impasibles contemplan el espectáculo de la distante ola que se vislumbra en el horizonte, ignorando las miles de toneladas de agua que instantes más tardes borrarán sus vidas de la faz del planeta.
Definitivamente hay que imponer orden en el mundo. Tanto la OEA como la ONU, se olvidaron de las misiones para las cuales fueron creadas. Bien lo han dicho quienes redundando han manifestado, que estas organizaciones son solo “un cascarón vacío”.
Basta con ver la asimetría con que es tratado por la OEA el caso de Honduras, donde se aplicó de la norma constitucional para evitar que uno de los poderes constituidos devorara a los demás, frente a otras naciones, donde la misma situación ocurre ante la mirada indiferente de la comunidad internacional. El papel de la OEA se confinó en la defensa de la “legitimidad por elección”, abriendo la puerta a la transformación de gobiernos legítimos en gobiernos “de facto” y negando la posibilidad de reversión del proceso por otra vía que no sea el electoralmente imposible.
Como si esto fuera poco, por otra parte la ONU pareciera que no tiene la capacidad de mirar hacia América, donde poco a poco van incubando los peligros que ya son evidentes en Europa, Asia y África, y se van tendiendo los puentes para el abordaje de los piratas que degollarán a nuestra civilización. Si hay gobiernos, pueblos e individualidades que ven la situación claramente y se manifiestan abiertamente en contra, pero otros, callan deliberadamente frente al juego de sus circunstancias.
Patéticamente real y crudo, retumbó en los espacios de las Asamblea General de la ONU, el discurso del Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu, cuando dramáticamente recordó el propósito de la creación de la ONU luego de la Segunda Guerra Mundial: La prevención de la ocurrencia de calamidades similares a la propia guerra y a uno de sus pasajes más horrendos, el del Holocausto. Netanyahu atribuyó al “asalto a la verdad” la desviación de la ONU de tal objetivo, cuando se refirió al discurso del día anterior del Presidente Iraní.
Muy acertadamente Netanyahu dijo, al referirse al peligro irani: “Este régimen iraní está alimentado por un extremo fundamentalismo que apareció en la escena mundial hace tres décadas, después de mantenerse dormido durante siglos. En los pasados treinta años, este fanatismo ha barrido al globo con violencia asesina y con una imparcial sangre fría en la elección de sus víctimas. De forma cruel mató salvajemente a musulmanes y cristianos, a judíos e hindúes, y a muchos otros. Aunque compuesto por diferentes ramas, los adherentes a este nada indulgente credo, buscan retrotraer a la humanidad a los tiempos medievales.
Ahí donde pueden, imponen una atrasada sociedad regimentada, donde las mujeres, las minorías, los homosexuales o cualquiera no considerado como un verdadero creyente, es brutalmente subyugado. La lucha contra este fanatismo no enfrenta fe contra fe ni civilización contra civilización. Enfrenta a la civilización contra la barbarie, el siglo XXI contra el siglo IX, a aquellos que santifican la vida contra aquellos que glorifican la muerte.”
Con todos los elementos de jucio en sus manos, clamó “El más urgente desafío que enfrenta esta institución es impedir que los tiranos de Teherán obtengan armas nucleares. ¿Están los estados miembros de las Naciones Unidas preparados para este desafío? ¿Confrontará la comunidad internacional al despotismo que aterroriza a su propio pueblo mientras éste se alza valientemente por la libertad?”
Pareciera que la ONU, encandilada por los cuantiosos recursos que el eje del mal invierte en su funcionamiento y que podrían desaparecer gracias a su radicalismo, lo cual no ocurriría con las naciones occidentales caracterizadas por la simple advertencia y la acción vacía, no está dispuesta a correr riesgos. Si ustedes observan, tanto la OEA como la ONU ven a sus “víctimas” en kilómetros de superficie y como Estados: Para ellos Israel solo es una mancha en el mapa del medio oriente de 27.800 Km2 y Honduras en Centroamérica, de 112.492 km2. Cuanto aportarán esos países a las citadas organizaciones?. Lo que si es un hecho, es que ya Estados Unidos, desde el 2000 ha reducido sus aportes a la ONU y ha advertido sobre recortar los a la OEA, que estaban alrededor del 60% del total que recibe el organismo, si era admitida Cuba en su seno.
La inacción de estas organizacines, fue la que permitió que tal y como lo hizo en su discurso “Holocausto, la mentira sagrada de Occidente” en la Universidad de Sharif, Teherán, en enero del 2009, Ahmadineyad se presentara en la Asamblea General de la ONU el pasado 24 de septiembre para mentir descaradamente negando el holocausto de los años 40, ocultando ante el mundo la realidad iraní, pasando por alto en su intervención, que es el país que más apoya el terrorismo, con ayuda financiera y entrenamiento a militantes chiitas en Iraq, talibanes en Afganistán y organizaciones terroristas como Hamás, Hezbolá y la Yihad Islámica.
Ni siquiera por respeto a uno de los aliados, Argentina, del occidental más cercano a su corazón, Hugo Chávez, explicó por que razón nombró Ministro de la Defensa a Ahmad Vahidi, buscado por Interpol y acusado de ser el autor intelectual del atentado contra el centro comunitario AMIA en Argentina en 1994, que causó 85 muertos y cientos de heridos.
También permitió que Hugo Chávez volviera a provocar risas con el chiste del olor a azufre en el podium de los oradores e hiciera apología al magnicidio contra el Presidente Obama, por lo menos como califican las instancias judiciales en Venezuela cuando se trata de criminalizar a la oposición al gobierno.
La ONU y la OEA en total y absoluto descuido de sus funciones, están auspiciando las mas inquietantes alianzas entre países como Irán y latinoamericanos como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua, a sabiendas que se convertirán en un futuro muy cercano en puntos de origen desde los cuales se atentará contra los más elementales valores, libertades y derechos humanitarios, como nunca se ha visto en el continente.
El fuerte discurso de Netanyahu, para quienes analicen su contenido y dimensionen justa y apropiadamente sus palabras, debe ser occidentalizado; debe hacerse empatía con el pueblo israelí, considerando que el terrorismo islámico ya está en el centro de nuestros países. Gobernantes irresponsables como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega, así como organismos de seguridad ineficientes o complacientes con sus gobernantes, han abierto las puertas de América a los verdugos de su propia descendencia.
Tal como sentenció al final de sus palabras Netanyahu, “Creo que una tal paz puede lograrse. Pero sólo si desmantelamos las fuerzas del terrorismo, dirigidas por Irán, que busca destruir la paz, eliminar a Israel y derrocar el orden mundial. La cuestión que enfrenta la comunidad internacional es si está preparada para confrontar esas fuerzas o darles cabida”.
“Hace más de setenta años, Winston Churchill lamentó lo que él llamó la “confirmada imposibilidad de aprendizaje de la humanidad”, el desafortunado hábito de las sociedades civilizadas de dormir hasta que el peligro casi los supera. Churchill se lamentaba de lo que él llamaba “la falta de previsión, la falta de voluntad para actuar cuando la acción sería simple y efectiva, la falta de pensamiento claro, la confusión en aconsejar hasta que llega la emergencia, hasta que la auto preservación golpea el discordante gong”
“Hoy hablo aquí con la esperanza de que la evaluación de Churchill de la “imposibilidad de aprendizaje de la humanidad” por una vez pruebe ser incorrecta. Hablo hoy aquí con la esperanza de que podemos aprender de la historia – que podemos prevenir el peligro a tiempo. En el espíritu de las eternas palabras dichas por Joshua hace más de 3.000 años, seamos fuertes y valerosos. Confrontemos este peligro, aseguremos nuestro futuro y, con la ayuda de Dios forjemos una Paz duradera para las futuras generaciones”.
En nuestro país, la incapacidad de aprendizaje de la humanidad se refleja en la situación actual. Tal incapacidad está dada por la imposibilidad para recordar nuestro pasado y como lo he dicho antes, esa es la razón principal por la cual Hugo Chávez quiere borrar de la mente de nuestra población su historia. Mas atroz que el cerco de los Estados Unidos a Cuba es el cerco que le impuso a Cuba el régimen castrista; en Venezuela el cerco de Hugo Chávez es cada día mayor en torno a nuestra memoria y a nuestra percepción de la libertad. En tiempos de los gobiernos democráticos a medias, la gente se daba cuenta cuando los productos desaparecían del mercado y hoy ni lo perciben. La ineficiencia de los gobiernos anteriores hizo que desde la huida del General Marcos Pérez Jiménez los venezolanos se encerraran en las rejas de sus casas, hoy ya no notan que las rejas están en todas partes. Así va ocurriendo con nuestros valores y con nuestra percepción de la realidad y de la libertad.
Si dejamos que ocurra, cuando los pueblos latinoamericanos no recuerden ni de donde vinieron, los textos no dirán que hubo una segunda guerra mundial, sino una invasión de los imperios ruso y americano a los pueblos libres de Europa, las mujeres serán apedreadas en las calles por crímenes contra el Islam y como decía Netanyahu, cualquiera no considerado como un verdadero creyente, será “brutalmente subyugado”.
Si llegamos a permitir que esto suceda, será porque antes habremos permitido que sobre nuestras fecundas tierras la sangre de muchos inocentes sea derramada y cientos de holocaustos volverán a llenar de vergüenza al mundo, para que 30, 40 ó 50 años después vuelvan a ser negados, una vez que la imposibilidad de aprendizaje de la humanidad la haga cometer los mismos errores.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Venezuela en camisa de 11 varas
Nuestro país era conocido por el petróleo y sus mujeres bellas…
… Pero con el paso de los años, luego de la llegada de Hugo Chávez al poder, comenzaron a generarse nuevos focos de atención sobre nuestro país, originados por la tendencia autoritaria de un mal llamado “Líder”, quien revestido de la autoridad que le dio el esperanzado pueblo venezolano, durante 11 años ha venido creando la maquinaria que le permitirá mantenerse en el poder por lo que le queda de vida.
A lo anterior hay que agregarle su irracional aspiración a extender su reino socialista a los países más influenciables y débiles de la región, con el apoyo de los enemigos de los Estados Unidos, para lo cual no ha dudado en hipotecar a nuestro país y junto con él a todos los venezolanos y a sus generaciones. Como si fuera el dueño de América Latina, Chávez ha invitado a Iran a pasar al interior de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Cuba, donde inclusive le financia proyectos, mientras que por otra parte defiende las causas de Hamás y Hezbolá .
En 1999, cuando se inició en el poder, la mayoría de los venezolanos pensamos que los cambios que introduciría en la vida de los venezolanos serían prácticamente imperceptibles, tal vez acostumbrados a las campañas electorales anteriores, donde las promesas se mantenían hasta el momento en que terminaba el período de gobierno sin que se cumpliera una sola de ellos. No obstante, muchos nos lanzamos en apoyo a todas aquellas iniciativas que rompieran con aquella tradición de promesas incumplidas y de objetivos y metas inalcanzadas.
Así, desde todos los sectores y niveles se apoyaron proyectos como el de la Asamblea Constituyente que le dio vida a una nueva Constitución Nacional en la búsqueda de la anhelada Justicia Social, la intervención de las Fuerzas Armadas en el proyecto de Desarrollo Nacional y con ella, la incursión de los Oficiales más capaces en el cumplimiento de cargos de Dirección en la estructura de la Administración Pública, para desterrar la corrupción del sector público y en la búsqueda de la eficacia y la eficiencia en la labor gubernamental.
Sin embargo, el rumbo de las aspiraciones de la mayoría no era el que tenía en mente el candidato al que apoyó la mayoría votante, que precisamente no era la mayoría del país. Algunos sectores tenían serias dudas con respecto a sus intenciones y otros confiaban en que el Sistema Democrático funcionaría y podría ser capaz de poner freno a algún exceso del nuevo gobernante.
Quedará registrada en la historia del país, la primera advertencia que lanzó Jorge Olavarría en la sesión del Congreso del 5 de julio de 1999 cuando destacó la posibilidad de que los opositores podrían ser llevados a juicios en los que "se nos califique de corruptos", y advirtió que "la justicia popular (...) nunca ha sido justicia y siempre ha masacrado al pueblo." "El señor presidente (...) ha violado su deber de respetar y hacer respetar las leyes de la República”. No obstante el proyecto de Asamblea Constituyente siguió su camino hasta su materialización.
Desde el mismo momento de su juramentación, Hugo Chávez comenzó a jugarle sucio al país y a engañar a quienes persuadidos de la necesidad de cambios trascendentales, apoyaban su gobierno. A espaldas de las Fuerzas Armadas y del resto del país pactó clandestinamente con las FARC y con el ELN, frente a nuestros ojos pactó con el gobierno cubano, encubriendo tras un presunto “Acuerdo Energético” la entrega de la Seguridad Interna de Venezuela, convirtiendo a Venezuela en la madriguera de cuanto forajido de la Justicia Internacional lo requiriera y llenó el país de indeseables de todos los confines, con la esperanza de usarlos contra los mismo venezolanos tan pronto despierten del sopor en el que los ha sumido durante 11 años.
La relación con el Medio Oriente y con los países de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas merece capítulo aparte. En su deseo irrefrenable de buscar un liderazgo que vaya más allá de Venezuela, más allá de América Latina o que trascienda al resto del mundo, juega con los intereses de los grupos radicales más peligrosos del planeta y convierte nuestro territorio en enclave especial dentro de los planes geoestratégicos de naciones poderosas enemigas de la cultura occidental.
Como si las voces de denuncia desde Venezuela fueran pocas, hace unos días, el Fiscal General del Condado de Nueva York, RobertM. Morgenthau, acusó al régimen de Hugo Chávez de “corrupción, promoción del terrorismo, deseos de establecer una hegemonía política en la región latinoamericana y de odiar a los Estados Unidos”.
Ocho visitas a Iran durante los once años de tragedia venezolana dan mucho que pensar. Algo obscuro se mueve tras esta relación que voceros del gobierno han definido como de “complementariedad, cooperación y de solidaridad”, como guía de sus “relaciones con los pueblos del mundo”. Es quizás Iran el país con el cual Venezuela haya firmado más acuerdos de cooperación: Por que? Cual es la razón para que la parte más adelantada sea la del envío del “personal técnico Iraní” antes que la infraestructura?
En septiembre de 2006, durante la visita de Ahmadineyad a Venezuela se suscribieron con su gobierno 33 acuerdos de “cooperación” en los sectores de hidrocarburos y minería, industria y comercio, economía popular, agricultura, educación, comunicación e información vivienda e infraestructura, turismo, cultura y salud, que según nuestro gobierno “cubren aspectos sustanciales para mejorar directamente las condiciones de vida del pueblo venezolano. Al mismo tiempo, permiten que nuestro país diversifique su economía incrementando su poderío industrial y la capacidad de exportar productos acabados”. Valdría la pena que hoy, tres años después, se recapitulara sobre esos acuerdos y se evaluara el mejoramiento de las condiciones de vida de los venezolanos pregonado cuando se firmaron tales acuerdos.
En septiembre del 2007 en otra visita de Ahmadineyad, se suscribieron tres acuerdos de “alta facturación estratégica para potenciar el bienestar de ambos pueblos y afianzar los lazos de cooperación entre las dos naciones”: Uno para la instalación de nueve plantas de maíz, garantizar el procesamiento de 648 toneladas diarias de maíz para la elaboración de harina, el segundo, el “Contrato de Autopartes de Vehículos”, para la Instalación y supervisión del Complejo Industrial de Autopartes ubicado en el estado Aragua y el tercero, un acuerdo de Inversión en el Area Petroquímica, en función de construir una planta de metanol en Iran y una en Venezuela.
Más recientemente, el 4 de abril del 2009, fueron suscritos nuevos acuerdos. En el área de industrias básicas y minería se firmó una carta de intención para la construcción de una empresa mixta en el área de explotación de “minerales”, en el área de agricultura y tierra, en materia energética, en ciencia y tecnología, Teherán y Caracas firmaron un memorando de entendimiento para la transferencia de tecnología y cooperación para fabricar unidades industriales productoras de fármacos, en materia consular se firmó un memorando de entendimiento de cooperaciones consulares y por último, en materia política, se firmó un mapa de ruta para las relaciones estratégicas entre ambas naciones, para el periodo 2010-2020.
No habían transcurrido seis meses y ya el domingo 6 de septiembre, durante su nueva visita a Iran, Chávez anunció la firma de un nuevo “acuerdo energético” con el Presidente de Iran, cuyo título me hace recordar al acuerdo que permitió la mudanza a Venezuela la comunidad de inteligencia cubana. Mediante este acuerdo, se autoriza a PDVSA a explorar en un campo petrolero iraní y a cambio se le da un espacio al gobierno de Ahmadinejad en la Faja Petrolífera del Orinoco, lo que presupone un intenso tránsito de “personal técnico”
Un extraño acuerdo es el suscrito para el desarrollo de “unidades de producción primaria estatales” y anunciado por el viceministro para la Agricultura y Tierras, Richard Canán, donde lo que más llama la atención es, por ejemplo, que entre Aragua y Carabobo, se va a instalar "en estas unidades de producción a compañeros iraníes que van a desarrollar el tema de semillas para hortalizas e invernaderos en este eje importante de producción para el país" a fin de garantizar la oferta de tomate, cebolla y pimentón, mientras que en Guárico se concentrará el proyecto de producción de arroz. Debemos preguntarnos: Y es que los venezolanos no somos capaces de producir esos cultivos? Y más insólito aún, el Vice Ministro señala desde Teherán, que "La experiencia en el procesamiento de camarón que posee Iran se hace mediante cooperativas. Venezuela aún no tiene experiencia en materia del cultivo de camarón", pero sin embargo reconoce que el 70% del camarón que se cultiva en Venezuela se dedica en su mayoría a la exportación, "quitándole la oportunidad al pueblo venezolano de comer camarón. Nosotros ahora vamos a tener la posibilidad de cultivar, procesar y distribuirle a todo el pueblo venezolano el camarón, anteriormente vetado por el capitalismo".
En todos estos convenios o acuerdos se produce un extraño intercambio, Venezuela envía productos y materiales e Iran envía personal técnico. Tenemos agricultores y Hugo Chávez nos trae “agricultores iraníes”.
Para terminar de redondear todo un capítulo de desaciertos como gobernante, cuyas consecuencias las tendrán que pagar más tarde todos los venezolanos, raíz de la última visita a Iran, Hugo Chávez afirmó en Teherán que Venezuela trabaja en un proyecto preliminar para la construcción de una “villa nuclear” con la ayuda de Iran, para “que el pueblo venezolano cuente en el futuro con ese maravilloso recurso para usos pacíficos” y luego en Francia, declaró al periódico Le Fígaro “Iran ayuda a Venezuela a desarrollar un programa nuclear civil dado que ambos países tienen derecho a producir energía atómica”.
Como antecedente vale la pena recordar, que el 22 de octubre del 2005, Chávez, los medios de comunicación publicaron sus palabras de un Aló Presidente, donde manifestó que quería “cooperar con Argentina, Brasil y posiblemente Iran para desarrollar energía nuclear”, como parte de su camino a la integración regional. Por su parte, al respecto, el Ministro de Energía, Rafael Ramírez, ese que dejó de asistir a la reunión de la OPEP del 6 de septiembre último y en su lugar acompañó al Chávez en su visita a Iran, dijo en aquella oportunidad, como para “enmendarle la plana” a su jefe, que el programa era incipiente. “No hay planes para comprar un reactor nuclear. Estamos sólo en materia de estudio para decidir su ubicación”, dijo “Se utilizaría para generar electricidad”.
Los medios reflejaron que expertos energéticos estimaban que al gobierno venezolano le tomará al menos cinco años de estudios, entrenamiento e inversiones para impulsar un proyecto de esa naturaleza… Pues ya van cuatro años y la natural tendencia de Chávez a abrir su boca descontroladamente, colocó en el tapete nuevamente el tema de la energía nuclear. Mi humilde opinión es que Hugo Chávez ya metió a Venezuela en “camisa de 11 varas”.
… Pero con el paso de los años, luego de la llegada de Hugo Chávez al poder, comenzaron a generarse nuevos focos de atención sobre nuestro país, originados por la tendencia autoritaria de un mal llamado “Líder”, quien revestido de la autoridad que le dio el esperanzado pueblo venezolano, durante 11 años ha venido creando la maquinaria que le permitirá mantenerse en el poder por lo que le queda de vida.
A lo anterior hay que agregarle su irracional aspiración a extender su reino socialista a los países más influenciables y débiles de la región, con el apoyo de los enemigos de los Estados Unidos, para lo cual no ha dudado en hipotecar a nuestro país y junto con él a todos los venezolanos y a sus generaciones. Como si fuera el dueño de América Latina, Chávez ha invitado a Iran a pasar al interior de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Cuba, donde inclusive le financia proyectos, mientras que por otra parte defiende las causas de Hamás y Hezbolá .
En 1999, cuando se inició en el poder, la mayoría de los venezolanos pensamos que los cambios que introduciría en la vida de los venezolanos serían prácticamente imperceptibles, tal vez acostumbrados a las campañas electorales anteriores, donde las promesas se mantenían hasta el momento en que terminaba el período de gobierno sin que se cumpliera una sola de ellos. No obstante, muchos nos lanzamos en apoyo a todas aquellas iniciativas que rompieran con aquella tradición de promesas incumplidas y de objetivos y metas inalcanzadas.
Así, desde todos los sectores y niveles se apoyaron proyectos como el de la Asamblea Constituyente que le dio vida a una nueva Constitución Nacional en la búsqueda de la anhelada Justicia Social, la intervención de las Fuerzas Armadas en el proyecto de Desarrollo Nacional y con ella, la incursión de los Oficiales más capaces en el cumplimiento de cargos de Dirección en la estructura de la Administración Pública, para desterrar la corrupción del sector público y en la búsqueda de la eficacia y la eficiencia en la labor gubernamental.
Sin embargo, el rumbo de las aspiraciones de la mayoría no era el que tenía en mente el candidato al que apoyó la mayoría votante, que precisamente no era la mayoría del país. Algunos sectores tenían serias dudas con respecto a sus intenciones y otros confiaban en que el Sistema Democrático funcionaría y podría ser capaz de poner freno a algún exceso del nuevo gobernante.
Quedará registrada en la historia del país, la primera advertencia que lanzó Jorge Olavarría en la sesión del Congreso del 5 de julio de 1999 cuando destacó la posibilidad de que los opositores podrían ser llevados a juicios en los que "se nos califique de corruptos", y advirtió que "la justicia popular (...) nunca ha sido justicia y siempre ha masacrado al pueblo." "El señor presidente (...) ha violado su deber de respetar y hacer respetar las leyes de la República”. No obstante el proyecto de Asamblea Constituyente siguió su camino hasta su materialización.
Desde el mismo momento de su juramentación, Hugo Chávez comenzó a jugarle sucio al país y a engañar a quienes persuadidos de la necesidad de cambios trascendentales, apoyaban su gobierno. A espaldas de las Fuerzas Armadas y del resto del país pactó clandestinamente con las FARC y con el ELN, frente a nuestros ojos pactó con el gobierno cubano, encubriendo tras un presunto “Acuerdo Energético” la entrega de la Seguridad Interna de Venezuela, convirtiendo a Venezuela en la madriguera de cuanto forajido de la Justicia Internacional lo requiriera y llenó el país de indeseables de todos los confines, con la esperanza de usarlos contra los mismo venezolanos tan pronto despierten del sopor en el que los ha sumido durante 11 años.
La relación con el Medio Oriente y con los países de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas merece capítulo aparte. En su deseo irrefrenable de buscar un liderazgo que vaya más allá de Venezuela, más allá de América Latina o que trascienda al resto del mundo, juega con los intereses de los grupos radicales más peligrosos del planeta y convierte nuestro territorio en enclave especial dentro de los planes geoestratégicos de naciones poderosas enemigas de la cultura occidental.
Como si las voces de denuncia desde Venezuela fueran pocas, hace unos días, el Fiscal General del Condado de Nueva York, RobertM. Morgenthau, acusó al régimen de Hugo Chávez de “corrupción, promoción del terrorismo, deseos de establecer una hegemonía política en la región latinoamericana y de odiar a los Estados Unidos”.
Ocho visitas a Iran durante los once años de tragedia venezolana dan mucho que pensar. Algo obscuro se mueve tras esta relación que voceros del gobierno han definido como de “complementariedad, cooperación y de solidaridad”, como guía de sus “relaciones con los pueblos del mundo”. Es quizás Iran el país con el cual Venezuela haya firmado más acuerdos de cooperación: Por que? Cual es la razón para que la parte más adelantada sea la del envío del “personal técnico Iraní” antes que la infraestructura?
En septiembre de 2006, durante la visita de Ahmadineyad a Venezuela se suscribieron con su gobierno 33 acuerdos de “cooperación” en los sectores de hidrocarburos y minería, industria y comercio, economía popular, agricultura, educación, comunicación e información vivienda e infraestructura, turismo, cultura y salud, que según nuestro gobierno “cubren aspectos sustanciales para mejorar directamente las condiciones de vida del pueblo venezolano. Al mismo tiempo, permiten que nuestro país diversifique su economía incrementando su poderío industrial y la capacidad de exportar productos acabados”. Valdría la pena que hoy, tres años después, se recapitulara sobre esos acuerdos y se evaluara el mejoramiento de las condiciones de vida de los venezolanos pregonado cuando se firmaron tales acuerdos.
En septiembre del 2007 en otra visita de Ahmadineyad, se suscribieron tres acuerdos de “alta facturación estratégica para potenciar el bienestar de ambos pueblos y afianzar los lazos de cooperación entre las dos naciones”: Uno para la instalación de nueve plantas de maíz, garantizar el procesamiento de 648 toneladas diarias de maíz para la elaboración de harina, el segundo, el “Contrato de Autopartes de Vehículos”, para la Instalación y supervisión del Complejo Industrial de Autopartes ubicado en el estado Aragua y el tercero, un acuerdo de Inversión en el Area Petroquímica, en función de construir una planta de metanol en Iran y una en Venezuela.
Más recientemente, el 4 de abril del 2009, fueron suscritos nuevos acuerdos. En el área de industrias básicas y minería se firmó una carta de intención para la construcción de una empresa mixta en el área de explotación de “minerales”, en el área de agricultura y tierra, en materia energética, en ciencia y tecnología, Teherán y Caracas firmaron un memorando de entendimiento para la transferencia de tecnología y cooperación para fabricar unidades industriales productoras de fármacos, en materia consular se firmó un memorando de entendimiento de cooperaciones consulares y por último, en materia política, se firmó un mapa de ruta para las relaciones estratégicas entre ambas naciones, para el periodo 2010-2020.
No habían transcurrido seis meses y ya el domingo 6 de septiembre, durante su nueva visita a Iran, Chávez anunció la firma de un nuevo “acuerdo energético” con el Presidente de Iran, cuyo título me hace recordar al acuerdo que permitió la mudanza a Venezuela la comunidad de inteligencia cubana. Mediante este acuerdo, se autoriza a PDVSA a explorar en un campo petrolero iraní y a cambio se le da un espacio al gobierno de Ahmadinejad en la Faja Petrolífera del Orinoco, lo que presupone un intenso tránsito de “personal técnico”
Un extraño acuerdo es el suscrito para el desarrollo de “unidades de producción primaria estatales” y anunciado por el viceministro para la Agricultura y Tierras, Richard Canán, donde lo que más llama la atención es, por ejemplo, que entre Aragua y Carabobo, se va a instalar "en estas unidades de producción a compañeros iraníes que van a desarrollar el tema de semillas para hortalizas e invernaderos en este eje importante de producción para el país" a fin de garantizar la oferta de tomate, cebolla y pimentón, mientras que en Guárico se concentrará el proyecto de producción de arroz. Debemos preguntarnos: Y es que los venezolanos no somos capaces de producir esos cultivos? Y más insólito aún, el Vice Ministro señala desde Teherán, que "La experiencia en el procesamiento de camarón que posee Iran se hace mediante cooperativas. Venezuela aún no tiene experiencia en materia del cultivo de camarón", pero sin embargo reconoce que el 70% del camarón que se cultiva en Venezuela se dedica en su mayoría a la exportación, "quitándole la oportunidad al pueblo venezolano de comer camarón. Nosotros ahora vamos a tener la posibilidad de cultivar, procesar y distribuirle a todo el pueblo venezolano el camarón, anteriormente vetado por el capitalismo".
En todos estos convenios o acuerdos se produce un extraño intercambio, Venezuela envía productos y materiales e Iran envía personal técnico. Tenemos agricultores y Hugo Chávez nos trae “agricultores iraníes”.
Para terminar de redondear todo un capítulo de desaciertos como gobernante, cuyas consecuencias las tendrán que pagar más tarde todos los venezolanos, raíz de la última visita a Iran, Hugo Chávez afirmó en Teherán que Venezuela trabaja en un proyecto preliminar para la construcción de una “villa nuclear” con la ayuda de Iran, para “que el pueblo venezolano cuente en el futuro con ese maravilloso recurso para usos pacíficos” y luego en Francia, declaró al periódico Le Fígaro “Iran ayuda a Venezuela a desarrollar un programa nuclear civil dado que ambos países tienen derecho a producir energía atómica”.
Como antecedente vale la pena recordar, que el 22 de octubre del 2005, Chávez, los medios de comunicación publicaron sus palabras de un Aló Presidente, donde manifestó que quería “cooperar con Argentina, Brasil y posiblemente Iran para desarrollar energía nuclear”, como parte de su camino a la integración regional. Por su parte, al respecto, el Ministro de Energía, Rafael Ramírez, ese que dejó de asistir a la reunión de la OPEP del 6 de septiembre último y en su lugar acompañó al Chávez en su visita a Iran, dijo en aquella oportunidad, como para “enmendarle la plana” a su jefe, que el programa era incipiente. “No hay planes para comprar un reactor nuclear. Estamos sólo en materia de estudio para decidir su ubicación”, dijo “Se utilizaría para generar electricidad”.
Los medios reflejaron que expertos energéticos estimaban que al gobierno venezolano le tomará al menos cinco años de estudios, entrenamiento e inversiones para impulsar un proyecto de esa naturaleza… Pues ya van cuatro años y la natural tendencia de Chávez a abrir su boca descontroladamente, colocó en el tapete nuevamente el tema de la energía nuclear. Mi humilde opinión es que Hugo Chávez ya metió a Venezuela en “camisa de 11 varas”.
martes, 8 de septiembre de 2009
Venezuela no terminará como Cuba
Me temo, que si en Venezuela el rumbo de los acontecimientos no cambia, tendremos una réplica de Corea del Norte en Latinoamérica.
Tal como ocurriera con Alemania, al final de la segunda guerra mundial, debido a la rendición japonesa, la península de Corea que estaba ocupada por éstos, fue dividida en dos partes por una línea divisoria convencional entre las “Zonas de Ocupación” de Rusia y los Estados Unidos, el paralelo 38, situación la cual se mantuvo sin cambios desde 1945 hasta 1948, cuando se da inicio a un proceso tendente a la unificación de ambas zonas mediante elecciones, el cual fracasa, dando origen a la creación de dos repúblicas en los respectivos territorios. Al sur, la República de Corea del Sur, cuyo primer presidente fue Syngman Rhee y al norte del paralelo 38, la República Popular de Corea del Norte con con Kim il Sung (Padre del actual dictador norcoreano conocido por su nombre coreano Kim Jong-il, ya que su verdadero nombre es Yuri Irsenovich Kim) elegido como primer ministro. A raíz de la creación de las nuevas repúblicas, las tropas rusas y las norteamericanas se retiran pero mantienen su tutelaje sobre ambos gobiernos. En 1950, Corea del Norte invade a Corea del Sur, dándose origen a la “Guerra de Corea”, donde la ONU interviene militarmente con Estados Unidos a la cabeza de 14 países mas y que luego de la firma del Armisticio de Panmunjon, finaliza en 1953, continuando los territorios de las dos naciones separados como al principio por el paralelo 38.
Al morir Kim il Sung en 1994, se abre paso políticamente su hijo Kim Jong-il, quien desde 1997 no gobierna, sino que “oprime” a su antojo al pobre pueblo coreano, el cual vive en condiciones casi medioevales, persuadido de que su situación nunca cambiará. Kim Jong-il, sigue siendo el hijo de Dios para sus seguidores que solo conocen el sistema anacrónico que ha construido a su alrededor y utiliza los medios de comunicación para llevar al plano terrenal sus poderes divinos: Si él en cualquier alocución a sus súbditos se exaspera y grita, ese día hay tormentas, ha escrito tantas obras que suma más horas escribiendo sin parar, que las horas ha vivido, a pesar que Corea del Norte solo tiene un 18% de su superficie de tierras cultivables, el líder ha convertido todo el país en un edén, es un super atleta, es productor cinematográfico, le indica a las industrias la receta de sus productos, para la protección y la eterna felicidad de su pueblo, ha armado un ejército “invencible” y así, tal como en un cuento de hadas, un país entero vive manipulado mediante el control de la mente de su gente y aquella parte que no lo sea, es sometida por la fuerza, a la paupérrima vida de las cárceles, en campos de concentración que semejan ciudades. Mientras el pueblo es supremamente pobre, Kim Jong-il es inmensamente rico, cada cumpleaños es celebrado “nacionalmente” y en la capital se organiza una parada y un desfile donde han participado hasta 3 millones de personas, más o menos la sexta parte de los ciudadanos que no están presos en un país de 23 millones. La gran mayoría de la población no posee vehículos que conducir por la enorme red vial de las principales ciudades, los hospitales no cuentan con antibióticos ni anestesia y la represión ex extremadamente brutal en el caso que algún ciudadano valiente se atreva a protestar en algún sentido.
La historia de Corea en los términos antes citados, guarda ciertas similitudes con la venezolana, cuando a raíz de la disolución de la Gran Colombia, Venezuela y Colombia se convierten en dos países distintos y como en la actualidad cada una de ellas se comienza a alinear con los otrora tutores de Corea del Norte y del Sur, ya no en esos términos, pero si en la forma de dependencia tecnológica y militar. Lo único que nos falta para que tales coincidencias comiencen a definir un rasgo común, es la ocurrencia de una guerra.
Pero da la casualidad que tenemos un líder, que tal como el padre de Kim Jong-il está ávido por crear un conflicto con nuestro hermano país.
Tal como ocurriera con Alemania, al final de la segunda guerra mundial, debido a la rendición japonesa, la península de Corea que estaba ocupada por éstos, fue dividida en dos partes por una línea divisoria convencional entre las “Zonas de Ocupación” de Rusia y los Estados Unidos, el paralelo 38, situación la cual se mantuvo sin cambios desde 1945 hasta 1948, cuando se da inicio a un proceso tendente a la unificación de ambas zonas mediante elecciones, el cual fracasa, dando origen a la creación de dos repúblicas en los respectivos territorios. Al sur, la República de Corea del Sur, cuyo primer presidente fue Syngman Rhee y al norte del paralelo 38, la República Popular de Corea del Norte con con Kim il Sung (Padre del actual dictador norcoreano conocido por su nombre coreano Kim Jong-il, ya que su verdadero nombre es Yuri Irsenovich Kim) elegido como primer ministro. A raíz de la creación de las nuevas repúblicas, las tropas rusas y las norteamericanas se retiran pero mantienen su tutelaje sobre ambos gobiernos. En 1950, Corea del Norte invade a Corea del Sur, dándose origen a la “Guerra de Corea”, donde la ONU interviene militarmente con Estados Unidos a la cabeza de 14 países mas y que luego de la firma del Armisticio de Panmunjon, finaliza en 1953, continuando los territorios de las dos naciones separados como al principio por el paralelo 38.
Al morir Kim il Sung en 1994, se abre paso políticamente su hijo Kim Jong-il, quien desde 1997 no gobierna, sino que “oprime” a su antojo al pobre pueblo coreano, el cual vive en condiciones casi medioevales, persuadido de que su situación nunca cambiará. Kim Jong-il, sigue siendo el hijo de Dios para sus seguidores que solo conocen el sistema anacrónico que ha construido a su alrededor y utiliza los medios de comunicación para llevar al plano terrenal sus poderes divinos: Si él en cualquier alocución a sus súbditos se exaspera y grita, ese día hay tormentas, ha escrito tantas obras que suma más horas escribiendo sin parar, que las horas ha vivido, a pesar que Corea del Norte solo tiene un 18% de su superficie de tierras cultivables, el líder ha convertido todo el país en un edén, es un super atleta, es productor cinematográfico, le indica a las industrias la receta de sus productos, para la protección y la eterna felicidad de su pueblo, ha armado un ejército “invencible” y así, tal como en un cuento de hadas, un país entero vive manipulado mediante el control de la mente de su gente y aquella parte que no lo sea, es sometida por la fuerza, a la paupérrima vida de las cárceles, en campos de concentración que semejan ciudades. Mientras el pueblo es supremamente pobre, Kim Jong-il es inmensamente rico, cada cumpleaños es celebrado “nacionalmente” y en la capital se organiza una parada y un desfile donde han participado hasta 3 millones de personas, más o menos la sexta parte de los ciudadanos que no están presos en un país de 23 millones. La gran mayoría de la población no posee vehículos que conducir por la enorme red vial de las principales ciudades, los hospitales no cuentan con antibióticos ni anestesia y la represión ex extremadamente brutal en el caso que algún ciudadano valiente se atreva a protestar en algún sentido.
La historia de Corea en los términos antes citados, guarda ciertas similitudes con la venezolana, cuando a raíz de la disolución de la Gran Colombia, Venezuela y Colombia se convierten en dos países distintos y como en la actualidad cada una de ellas se comienza a alinear con los otrora tutores de Corea del Norte y del Sur, ya no en esos términos, pero si en la forma de dependencia tecnológica y militar. Lo único que nos falta para que tales coincidencias comiencen a definir un rasgo común, es la ocurrencia de una guerra.
Pero da la casualidad que tenemos un líder, que tal como el padre de Kim Jong-il está ávido por crear un conflicto con nuestro hermano país.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Nuestros presos políticos
Son los “Presos Políticos de Chávez” o “Nuestros Presos”?
La gama de sensaciones más cercana a la de estar preso, es estar exiliado. Algunos de quienes estamos en el exilio, experimentamos una vez la sensación de que acabar en la cárcel de una vez por todas era el alivio al amargo sabor de la decepción que nos dejó, nuestro constante pero inútil peregrinar entre quienes eran nuestros amigos, buscando en ellos el apoyo y la solidaridad necesarios para encontrar la salida a la situación que avasallaba a todos los venezolanos. Esa tentación de aniquilar nuestra propia libertad, de pagar con nuestros huesos la indiferencia de los demás, rondó por las mentes de muchos de nosotros y en algún momento fue superior a nuestro instinto de conservación.
Cual fue la diferencia con aquellos que fueron a parar a la cárcel? Por que unos y por que no los otros? Que prevaleció para que esa idea recurrente de la inmolación personal no nos llevara al Helicoide, Ramo Verde o Yare?
Pues, mi respuesta es que la certeza de que Venezuela va a necesitarnos en un corto plazo no nos permitió rendirnos, que la creencia en que la Justicia está proscrita en Venezuela no nos dejó caer en las garras del régimen y que nuestra animadversión a convertirnos en trofeo de caza de los aduladores chavistas del régimen, nos mantuvo alertas ante todas sus triquiñuelas y trampas.
Cuando solo nos quedaba una opción contra estas tres calamidades que nos perseguían y cuando nuestro suicida pensamiento nos había debilitado, se nos presentó el camino que creímos más conveniente seguir, el del exilio voluntario en otro país, donde comenzar de nuevo como recurso de subsistencia fue nuestra prioridad y el regresar algún día a Venezuela nuestro objetivo.
No obstante, en lo inmediato nos queda pendiente algo muy importante en Venezuela. Conscientes de que a lo largo de los últimos años, muchos venezolanos, por cualquiera de las razones que ya mencioné, el convencimiento de que Venezuela nos necesita libres, de que no hay justicia y de que nuestras cabezas no serán trofeos de ningún cazador chavista, se encuentra hoy tras las rejas bajo una ignominiosa sentencia o por una ridícula o pueril acusación, nuestro pensamiento permanece siempre con ellos.
Diariamente consultamos las páginas de Internet, la prensa o cualquier medio de difusión de noticias, con la esperanza de ver entre las rendijas que deja el ajetreo diario de nuestra maltrecha nación, una luz de esperanza para ellos y para sus familiares. Todos los días, escudriñamos el panorama político en busca de la menor brizna de la que pueda aferrarse la ilusión de verlos de nuevo, al menos libres para iniciar más que una nueva lucha, una nueva vida para recuperar los días, los meses o los años que el tirano les robó a sus hijos, esposas, madres, padres o hermanos.
En el exilio vivimos un presidio distinto, más amplio y menos incómodo, pero igual, es una pena sin sentencia. Los barrotes son substituidos por la distancia y la burocracia, no hay carceleros pero igual es una encierro por convicción, nuestra libertad está en Venezuela y hasta allá no podemos escapar. Sin embargo, nuestras expectativas son las mismas. A pesar que vivimos en una ciudad por cárcel, nuestra condición de prisión extra rejas nos permite acceder a ciertos medios y recursos que a nuestros compatriotas presos no les es permitido. La información nos llega a raudales y de numerosísimos sitios y eso, lejos de ser una ventaja se convierte en una fuente de inquietud y de situaciones estresantes.
A veces, al ver lo que sucede en Venezuela sentimos ansiedad pero más nos angustia cuando haciendo empatía con quienes se encuentran secuestrados por el oprobioso régimen chavista y a merced de sus mercenarios judiciales, vemos como otros venezolanos que debieran estar labrando su futuro y el de su descendencia, se arrojan a los brazos del chavismo por dinero, por poder y en general por codicia, en nombre de un injustificado temor.
También nos angustia percibir que las Fuerzas Armadas continúan sumidas en sus debates internos, esperando ascensos, disputándose cargos y defendiendo sus prebendas, sin percatarse, como en una mediocre película de terror, que el asesino no está muerto, sino que por el contrario, a sus espaldas, se prepara para lanzar la artera puñalada que las dejarán inermes, sintiendo como se les escapa la vida.
Nos descorazona saber por boca de terceros, como en el mercado persa en el que se ha convertido la vida diaria del venezolano, pasan inadvertidas las maniobras del gobierno para cercenar los nervios y las venas que llevan al cerebro de la sociedad las alarmas de un cáncer terminal que la corroe y que terminará por robarle el alma.
Los exiliados somos prisioneros en cárceles distintas a los presos políticos de Hugo Chávez y como presos al fin, nos duele cuando a nuestros compañeros de infortunio no les llegan las mismas oportunidades que tocan a nuestra reja. A veces ocurre a la inversa: El despiadado régimen les permite ver a los familiares que vayan a visitarlos todas las semanas, mientras que en nuestra cárcel ya hay algunos que no hemos podido ver en cuatro, cinco o hasta más años.
Si me empeñara en buscar similitudes y diferencias con respecto a nuestros respectivos infortunios, seguramente que el balance no es nada comparable a los que viven relativamente libres en nuestro país, sin embargo tenemos que admitir que el mal mayor es el de la cárcel y que el exilio puede terminar cuando lo deseemos, siempre y cuando queramos enfrentar otro peor y en esa dirección apuntan nuestros deseos con el paso del tiempo.
Cuando la situación económica, el aislamiento de lo que fue nuestra vida pasada, el sentir que los años pasan sobre los seres queridos que no están con nosotros y la nostalgia de nuestras costumbres y nuestra identidad nos hacen pensar que podría quedar un lugar para nosotros en el país donde nacimos, la desgracia de nuestros compañeros de destino nos despierta y nos hace sentir temor.
No es temor al cambio de cárcel ni de carceleros, ni temor al gobierno de Hugo Chávez , al contrario, la vieja sensación de alivio que les describí al principio nos llama como si fuera la solución a una vida incompleta y nos anestesia los sentidos, no es miedo a la soledad de las noches en cautiverio. No, no es temor a encontrarnos con quienes en prisión mantienen la esperanza de que alguien haya ocupado su lugar en la lucha. Es miedo, es un inmenso miedo a los indiferentes que están fuera, a los que no les importa que otros venezolanos en una cárcel estén pagando el precio de haberse opuesto al liquidador de las esperanza de los demás.
Es pánico al olvido, a la indiferencia y a la pasividad de aquellos en nombre de quienes tomamos un camino que no nos llevaba a la riqueza, ni al confort ni a la tranquilidad, sino a un destino incierto, a una morada que podría ser la última. Y es por eso, que desde nuestro encierro voluntario no podemos de dejar de colocarnos en el lugar de aquellos que hoy llaman “nuestros presos políticos” y sentir lo que ellos sienten cuando diariamente escuchan la interminable fiesta venezolana en la que músicos, anfitriones e invitados, disfrutan de la bonanza gobiernera y sus canapés de mentiras, olvidándose por completo de aquellos, quienes actuando en nombre de todos, renunciaron a la preciada libertad.
Casi nadie dice los “Presos Políticos de Chávez”, sino “Nuestros Presos Políticos”, porque en general si son “nuestros” presos. O es que ellos llegaron a la cárcel simplemente por adversar a Hugo Chávez. No! Todos los que han fallecido, han sido encarcelados o se encuentran exilados o huyendo aun, no se encontraron con su destino debido a Hugo Chávez. Todos estamos inmersos en nuestra tragedia personal por aquellos que aún disfrutan de algo de libertad. Cuando cada quien dio los pasos que tuvo que dar, no lo hizo pensando en si mismo ni en su suerte individual, lo hizo pensando en todos, en la mayoría, en el país, en Venezuela.
Por eso pienso que está bien dicho “nuestros” presos y por ser nuestros, no debemos someterlos al olvido que les manifestamos con cada omisión nuestra. Por que, en vez de organizar vacaciones y parrandas, no se organiza una visita a todos nuestros presos políticos? Por que un día de visita no se presenta media Caracas a visitar a nuestros presos en la DISIP, en Yare, en La Planta o medio Miranda en Ramo Verde o el INOF? Por que solo sus familiares más cercanos tienen que sufrir las atrocidades de las requisas antes de cada visita? Por que no alzar la voz de protesta tres veces al día desde donde sea que nos encontremos?
Los venezolanos no deben olvidar, que los presos políticos venezolanos, no lo están porque un día el dictador del país quiso poblar las cárceles de inocentes. Ellos están presos porque existe una razón, una causa muy distinta a la que esgrimieron los mercenarios judiciales que los acusaron y los sentenciaron, ellos sufren su infortunio, porque representan un peligro para el fin que les tiene reservado Hugo Chávez a todos sus compatriotas: La gran cárcel en la que se convertirá en poco tiempo Venezuela.
La gama de sensaciones más cercana a la de estar preso, es estar exiliado. Algunos de quienes estamos en el exilio, experimentamos una vez la sensación de que acabar en la cárcel de una vez por todas era el alivio al amargo sabor de la decepción que nos dejó, nuestro constante pero inútil peregrinar entre quienes eran nuestros amigos, buscando en ellos el apoyo y la solidaridad necesarios para encontrar la salida a la situación que avasallaba a todos los venezolanos. Esa tentación de aniquilar nuestra propia libertad, de pagar con nuestros huesos la indiferencia de los demás, rondó por las mentes de muchos de nosotros y en algún momento fue superior a nuestro instinto de conservación.
Cual fue la diferencia con aquellos que fueron a parar a la cárcel? Por que unos y por que no los otros? Que prevaleció para que esa idea recurrente de la inmolación personal no nos llevara al Helicoide, Ramo Verde o Yare?
Pues, mi respuesta es que la certeza de que Venezuela va a necesitarnos en un corto plazo no nos permitió rendirnos, que la creencia en que la Justicia está proscrita en Venezuela no nos dejó caer en las garras del régimen y que nuestra animadversión a convertirnos en trofeo de caza de los aduladores chavistas del régimen, nos mantuvo alertas ante todas sus triquiñuelas y trampas.
Cuando solo nos quedaba una opción contra estas tres calamidades que nos perseguían y cuando nuestro suicida pensamiento nos había debilitado, se nos presentó el camino que creímos más conveniente seguir, el del exilio voluntario en otro país, donde comenzar de nuevo como recurso de subsistencia fue nuestra prioridad y el regresar algún día a Venezuela nuestro objetivo.
No obstante, en lo inmediato nos queda pendiente algo muy importante en Venezuela. Conscientes de que a lo largo de los últimos años, muchos venezolanos, por cualquiera de las razones que ya mencioné, el convencimiento de que Venezuela nos necesita libres, de que no hay justicia y de que nuestras cabezas no serán trofeos de ningún cazador chavista, se encuentra hoy tras las rejas bajo una ignominiosa sentencia o por una ridícula o pueril acusación, nuestro pensamiento permanece siempre con ellos.
Diariamente consultamos las páginas de Internet, la prensa o cualquier medio de difusión de noticias, con la esperanza de ver entre las rendijas que deja el ajetreo diario de nuestra maltrecha nación, una luz de esperanza para ellos y para sus familiares. Todos los días, escudriñamos el panorama político en busca de la menor brizna de la que pueda aferrarse la ilusión de verlos de nuevo, al menos libres para iniciar más que una nueva lucha, una nueva vida para recuperar los días, los meses o los años que el tirano les robó a sus hijos, esposas, madres, padres o hermanos.
En el exilio vivimos un presidio distinto, más amplio y menos incómodo, pero igual, es una pena sin sentencia. Los barrotes son substituidos por la distancia y la burocracia, no hay carceleros pero igual es una encierro por convicción, nuestra libertad está en Venezuela y hasta allá no podemos escapar. Sin embargo, nuestras expectativas son las mismas. A pesar que vivimos en una ciudad por cárcel, nuestra condición de prisión extra rejas nos permite acceder a ciertos medios y recursos que a nuestros compatriotas presos no les es permitido. La información nos llega a raudales y de numerosísimos sitios y eso, lejos de ser una ventaja se convierte en una fuente de inquietud y de situaciones estresantes.
A veces, al ver lo que sucede en Venezuela sentimos ansiedad pero más nos angustia cuando haciendo empatía con quienes se encuentran secuestrados por el oprobioso régimen chavista y a merced de sus mercenarios judiciales, vemos como otros venezolanos que debieran estar labrando su futuro y el de su descendencia, se arrojan a los brazos del chavismo por dinero, por poder y en general por codicia, en nombre de un injustificado temor.
También nos angustia percibir que las Fuerzas Armadas continúan sumidas en sus debates internos, esperando ascensos, disputándose cargos y defendiendo sus prebendas, sin percatarse, como en una mediocre película de terror, que el asesino no está muerto, sino que por el contrario, a sus espaldas, se prepara para lanzar la artera puñalada que las dejarán inermes, sintiendo como se les escapa la vida.
Nos descorazona saber por boca de terceros, como en el mercado persa en el que se ha convertido la vida diaria del venezolano, pasan inadvertidas las maniobras del gobierno para cercenar los nervios y las venas que llevan al cerebro de la sociedad las alarmas de un cáncer terminal que la corroe y que terminará por robarle el alma.
Los exiliados somos prisioneros en cárceles distintas a los presos políticos de Hugo Chávez y como presos al fin, nos duele cuando a nuestros compañeros de infortunio no les llegan las mismas oportunidades que tocan a nuestra reja. A veces ocurre a la inversa: El despiadado régimen les permite ver a los familiares que vayan a visitarlos todas las semanas, mientras que en nuestra cárcel ya hay algunos que no hemos podido ver en cuatro, cinco o hasta más años.
Si me empeñara en buscar similitudes y diferencias con respecto a nuestros respectivos infortunios, seguramente que el balance no es nada comparable a los que viven relativamente libres en nuestro país, sin embargo tenemos que admitir que el mal mayor es el de la cárcel y que el exilio puede terminar cuando lo deseemos, siempre y cuando queramos enfrentar otro peor y en esa dirección apuntan nuestros deseos con el paso del tiempo.
Cuando la situación económica, el aislamiento de lo que fue nuestra vida pasada, el sentir que los años pasan sobre los seres queridos que no están con nosotros y la nostalgia de nuestras costumbres y nuestra identidad nos hacen pensar que podría quedar un lugar para nosotros en el país donde nacimos, la desgracia de nuestros compañeros de destino nos despierta y nos hace sentir temor.
No es temor al cambio de cárcel ni de carceleros, ni temor al gobierno de Hugo Chávez , al contrario, la vieja sensación de alivio que les describí al principio nos llama como si fuera la solución a una vida incompleta y nos anestesia los sentidos, no es miedo a la soledad de las noches en cautiverio. No, no es temor a encontrarnos con quienes en prisión mantienen la esperanza de que alguien haya ocupado su lugar en la lucha. Es miedo, es un inmenso miedo a los indiferentes que están fuera, a los que no les importa que otros venezolanos en una cárcel estén pagando el precio de haberse opuesto al liquidador de las esperanza de los demás.
Es pánico al olvido, a la indiferencia y a la pasividad de aquellos en nombre de quienes tomamos un camino que no nos llevaba a la riqueza, ni al confort ni a la tranquilidad, sino a un destino incierto, a una morada que podría ser la última. Y es por eso, que desde nuestro encierro voluntario no podemos de dejar de colocarnos en el lugar de aquellos que hoy llaman “nuestros presos políticos” y sentir lo que ellos sienten cuando diariamente escuchan la interminable fiesta venezolana en la que músicos, anfitriones e invitados, disfrutan de la bonanza gobiernera y sus canapés de mentiras, olvidándose por completo de aquellos, quienes actuando en nombre de todos, renunciaron a la preciada libertad.
Casi nadie dice los “Presos Políticos de Chávez”, sino “Nuestros Presos Políticos”, porque en general si son “nuestros” presos. O es que ellos llegaron a la cárcel simplemente por adversar a Hugo Chávez. No! Todos los que han fallecido, han sido encarcelados o se encuentran exilados o huyendo aun, no se encontraron con su destino debido a Hugo Chávez. Todos estamos inmersos en nuestra tragedia personal por aquellos que aún disfrutan de algo de libertad. Cuando cada quien dio los pasos que tuvo que dar, no lo hizo pensando en si mismo ni en su suerte individual, lo hizo pensando en todos, en la mayoría, en el país, en Venezuela.
Por eso pienso que está bien dicho “nuestros” presos y por ser nuestros, no debemos someterlos al olvido que les manifestamos con cada omisión nuestra. Por que, en vez de organizar vacaciones y parrandas, no se organiza una visita a todos nuestros presos políticos? Por que un día de visita no se presenta media Caracas a visitar a nuestros presos en la DISIP, en Yare, en La Planta o medio Miranda en Ramo Verde o el INOF? Por que solo sus familiares más cercanos tienen que sufrir las atrocidades de las requisas antes de cada visita? Por que no alzar la voz de protesta tres veces al día desde donde sea que nos encontremos?
Los venezolanos no deben olvidar, que los presos políticos venezolanos, no lo están porque un día el dictador del país quiso poblar las cárceles de inocentes. Ellos están presos porque existe una razón, una causa muy distinta a la que esgrimieron los mercenarios judiciales que los acusaron y los sentenciaron, ellos sufren su infortunio, porque representan un peligro para el fin que les tiene reservado Hugo Chávez a todos sus compatriotas: La gran cárcel en la que se convertirá en poco tiempo Venezuela.
domingo, 30 de agosto de 2009
La revolución se cae a mentiras
Cada vez son menos quienes creen en las voces de la revolución chavista.
Ciertamente, el gobierno filibustero de Venezuela, gracias al inmenso ingreso petrolero, logró convertirse en el más poderoso que haya tenido el país en toda su historia. Su poder avasallante fue el resultado de: primero, la riqueza súbita que le proporcionó el petróleo; segundo, la apatía del pueblo venezolano, quien a pesar de los miles de avisos que recibió, aún continúa creyendo que todas las advertencias son más que exageraciones, mentiras y tercero, el altísimo grado de irresponsabilidad e inmoralidad de los “hombres y mujeres del Presidemente” quienes con el mayor desparpajo mienten para engañar inclusive a su “patrón”.
Inventan estadísticas, cambian parámetros de medición, manipulan la información y alteran las cifras. Esto último estaría encuadrado en el comportamiento normal de los políticos inmorales, si no fuera por algunas cifras, cuya manipulación convierte a las personeros del régimen en delincuentes, contra los que existe un 100% de posibilidades de que se les pueda encausar o juzgar por la comisión de delitos tan graves como el “narcotráfico”.
La sensación de que ya no tienen nada que perder, escondida tras un pretendido triunfalismo y de sus ínfulas de inmunidad, los hace cometer cada día más y costosos errores. Están dispuestos a hacer lo que sea, con tal de evitar que el gigante que han creado, les caiga encima como se les caen los puentes que construyen y para ello no tienen ni la verguenza ni la precaución de admitir las verdades que los acosan.
Tal es el caso de Tareck El Aissami, quien en su improvisado papel de Ministro de Interior y Justicia, se ha dado a la tarea de falsificar él mismo y de hacer que los jefes de dependencias oficiales subalternas falsifiquen las cifras de las drogas retenidas en Venezuela, llegando incluso a la posibilidad de que se estén reciclando las drogas retenidas con la finalidad de llenar cuartillas y minutos en los medios de difusión de noticias.
Tomemos como ejemplo la página web de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) http://www.ona.gob.ve/Noticias/20082009_20.htm en la cual al pie de su foto puede leerse “Un nuevo golpe al tránsito de drogas ejecuta el gobierno Bolivariano”. La vergüenza de quien escribe la nota, hizo que en un párrafo dejara entrever la verdad del acto de retención y escribe “ el Comando de Guardacostas... autorizó a una fragata norteamericana el protocolo de visita y registro de una lancha rápida que fue interceptada en aguas internacionales”.
La verdad es que quien intercepta la lancha es la fragata norteamericana, cuya tripulación, de acuerdo al Procedimiento Operativo Vigente establecido, le hace “entrega del procedimiento, la droga, los detenidos y el vehículo” al Guardacostas Venezolano y es así como veremos en las Estadísticas de la ONA, como en las retenciones de la Armada aumentarán 936 kilos de cocaína, el Ministro y el mismo Presidemente declararán ante la prensa, mil kilos más de droga retenidos.
En una nota de solo tres párrafos miente la ONA y lo avala este Ministro, varias veces: “Gracias a una operación Conjunta”: Falso, si fuera una OC, la fragata norteamericana detiene la lancha y no solicita autorización para la visita y registro, mientras, en el puerto de salida las autoridades hubiesen atrapado a quienes facilitaron el zarpe con la Droga y no, como dice la nota “Actualmente ya se están realizando las investigaciones de rigor” .
Lo que busca el “Ministro” es incorporar con ésta declaración las cantidades de drogas retenidas por Estados Unidos, Gran Bretaña, España y Holanda en aguas internacionales, a la “retenida por la Marina de Guerra Venezolana” (Ver “Resúmen estadístico anual” 2008 en estadísticas de la ONA http://www.ona.gob.ve/Estadisticas.php ) donde aparecen retenidos por la Armada venezolana 4.206,37 Kgs de drogas, pero usted busca en internet la noticia de tales retenciones y aparecen retenidas por la Armada, pero de otros países y a una buena distancia de Venezuela.
Un ejemplo preciso es el penúltimo reporte de la ONA que “carga a la cuenta” de la Armada un decomiso de 1.065 kilos de cocaína que, en realidad, fue hecho en abril por Estados Unidos a 1.040 millas náuticas de Güiria. (Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/14042009_7.htm y la página http://www.armada.mil.ve/guardacostas/NoticiasOperativas2009.htm. En este último enlace, verán nuevamente como la participación de Venezuela se reduce a autorizar el registro de buques por parte de autoridades de otros países, autorización que Tareck El Aissami ve como “la lucha frontal contra el narcotráfico” cuando en realidad es una obligación a la que se ve sometida Venezuela por convenciones internacionales. La gran pregunta sería, que impide que la Marina de Guerra Venezolana realice el procedimiento de interceptación antes que la Marina de otros países?
Luego dice la nota que se trata del Plan Nacional Antidrogas 2009-2013, plan cuya nomenclatura desnuda al régimen en materia de lucha contra el tráfico de drogas. Aquí el desvergonzado Ministro no dice que el plan que debió aprobarse es el 2007-2013, tal como lo contempla el Artículo 1 del Decreto No 6.777 mediante el cual se aprueba el mencionado Plan 2009-2013, “en consonancia con las Líneas Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013”.
En pocas palabras, que este gobierno inmoral, que tanto alarde hace de su lucha contra el narcotráfico, aprueba en el 2009 el plan del 2007, ante la presión que esta recibiendo por su “pretendida” lucha antinarcóticos. Inclusive, cuando los medios reseñaron la aprobación del plan, se les suministró la información que era el Plan 2008-2013 (Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/26062009_8.htm). Ustedes se preguntarán, cual es la importancia de este punto? Pues su importancia radica es que con la aprobación del plan viene la aprobación de los recursos, es decir, que durante el año 2007 y 2008 no se aprobaron recursos para sustentar ningún plan. Podrán ustedes imaginarse entonces el por que de la baja en las cantidades de drogas retenidas durante esos dos años.
Este delincuente mediático no cesa de “desinformar” declarando a los medios que se ha retenido más drogas durante los años 2005, 2006, 2007 y 2008 que en los cuatro años anteriores, gracias a que la DEA no opera en Venezuela, cuando lo cierto es que que la cantidad de retenciones viene en descenso ( (Ver “Incautaciones de drogas” 2000 al 2008 en estadísticas de la ONA http://www.ona.gob.ve/Estadisticas.php)
No contento con las mentiras que personalmente inventa, también infla las cifras de los procedimientos realizados sin darse cuenta que han existido declaraciones previas que develan frente al mundo sus mentiras, por ejemplo: El 22 de mayo, en las cercanías de Puerto Santander se descubrieron 6 laboratorios de procesamiento de Cocaína, en donde se retuvieron 2.800 Kilos de pasta base de cocaína y 100 Kilos de Cocaína pura ( Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/22052009_2.htm), pues el flamante Mentiroso del Interior y Justicia, declaró que se habían retenido3.800 Kilos de pasta base de cocaína y 200 Kilos de Cocaína pura (Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/25052009_1.htm).
La única cifra que ratificó fue la detención de 12 personas en las cercanías de dichos laboratorios. No constituye esto la comisión del delito de simulación de hecho punible?
Su rosario de mentiras como Ministro del Interior y Justicia se inició mediante un ataque sistemático contra la gobernación del Estado Zulia por su “excesiva permisividad” frente al tráfico de Drogas, todo ello con el solo objetivo de atacar al Gobernador de ese entonces Manuel Rosales. Tal permisividad parece haber desaparecido con Rosales o probablemente los nuevos escenarios no le permiten al Ministro volver sus ojos hacia el Zulia.
Luego del asesinato del presidente de la FCU-LUZ, Julio Soto repudió el hecho y ordenó de inmediato el traslado de una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas a Maracaibo para iniciar las averiguaciones. En este caso, seis de los ocho presuntos involucrados se presentaron a las “autoridades” pero el Ministro anunció que “habían sido capturados”, entre ellos los dos autores materiales, los hermanos YIXÓN JOSÉ MÉNDEZ ARTIGAS Y EVELIO ANTONIO MÉNDEZ ARTIGAS quienes “casualmente”se encontraban disfrutando de una medida cautelar a pesar de haber asesinado a dos personas un año antes. Los otros cuatro involucrados, tres agentes de inteligencia del Ejército y un agente del CICPC fueron dejados en libertad.
Otra de las mentiras de las cuales forma es la de la investigación de un presunto magnicidio, en la que se estrenó al declarar que habían sido detenidas dos personas por ser los posibles ejecutores del plan con una sola arma de fuego.
Sus detractores lo señalan como un caso atípico con respecto a su pasado de dirigente estudiantil, señalándolo como el “único dirigente estudiantil que deja la Federación de Centros Universitarios (FCU) de una universidad para convertirse en policía”. Resulta paradójico, que Nixon Moreno quien lo derrotara actualmente se encuentra asilado en Perú luego de la persecución policial y judicial de la cual fue objeto.
Según un reportaje realizado por el periodista Phil Gunson del Miami Herald, cuando El-Aissami mantenía el control político de las residencias de la Universidad de Los Andes, de las 1.122 personas que vivían en los dormitorios de la ULA sólo 387 eran estudiantes activos y más de 600 no guardaban relación con la universidad, algunas de ellas relacionadas con los irregulares del Frente Bolivariano de Liberación. En esos edificios se escondían vehículos robados y se traficaban drogas.
Otros valoran su posible vinculación con el financiamiento internacional a los grupos islámicos de Mérida, Zulia y en la isla de Margarita. Financia, apoyo y coopera con estos a nivel internacional y permite, desde su cargo, todos los beneficios de cédulas de identidad, pasaportes, nacionalizaciones, etc. Se le señaló también como uno de los organizadores del envío de valijas con dinero hacia Buenos Aires. Sin embargo, las valijas que serían enviadas por el ministro no estarían destinadas a la campaña presidencial de Cristina de Kirchner, sino a financiar células terroristas.
Este individuo irresponsable y mentiroso, constituye un peligro aún para el mismo gobierno. En los meses por venir el país será testigo de los mayores y peores desatinos del gobierno por intermedio de este Ministro.
Ciertamente, el gobierno filibustero de Venezuela, gracias al inmenso ingreso petrolero, logró convertirse en el más poderoso que haya tenido el país en toda su historia. Su poder avasallante fue el resultado de: primero, la riqueza súbita que le proporcionó el petróleo; segundo, la apatía del pueblo venezolano, quien a pesar de los miles de avisos que recibió, aún continúa creyendo que todas las advertencias son más que exageraciones, mentiras y tercero, el altísimo grado de irresponsabilidad e inmoralidad de los “hombres y mujeres del Presidemente” quienes con el mayor desparpajo mienten para engañar inclusive a su “patrón”.
Inventan estadísticas, cambian parámetros de medición, manipulan la información y alteran las cifras. Esto último estaría encuadrado en el comportamiento normal de los políticos inmorales, si no fuera por algunas cifras, cuya manipulación convierte a las personeros del régimen en delincuentes, contra los que existe un 100% de posibilidades de que se les pueda encausar o juzgar por la comisión de delitos tan graves como el “narcotráfico”.
La sensación de que ya no tienen nada que perder, escondida tras un pretendido triunfalismo y de sus ínfulas de inmunidad, los hace cometer cada día más y costosos errores. Están dispuestos a hacer lo que sea, con tal de evitar que el gigante que han creado, les caiga encima como se les caen los puentes que construyen y para ello no tienen ni la verguenza ni la precaución de admitir las verdades que los acosan.
Tal es el caso de Tareck El Aissami, quien en su improvisado papel de Ministro de Interior y Justicia, se ha dado a la tarea de falsificar él mismo y de hacer que los jefes de dependencias oficiales subalternas falsifiquen las cifras de las drogas retenidas en Venezuela, llegando incluso a la posibilidad de que se estén reciclando las drogas retenidas con la finalidad de llenar cuartillas y minutos en los medios de difusión de noticias.
Tomemos como ejemplo la página web de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) http://www.ona.gob.ve/Noticias/20082009_20.htm en la cual al pie de su foto puede leerse “Un nuevo golpe al tránsito de drogas ejecuta el gobierno Bolivariano”. La vergüenza de quien escribe la nota, hizo que en un párrafo dejara entrever la verdad del acto de retención y escribe “ el Comando de Guardacostas... autorizó a una fragata norteamericana el protocolo de visita y registro de una lancha rápida que fue interceptada en aguas internacionales”.
La verdad es que quien intercepta la lancha es la fragata norteamericana, cuya tripulación, de acuerdo al Procedimiento Operativo Vigente establecido, le hace “entrega del procedimiento, la droga, los detenidos y el vehículo” al Guardacostas Venezolano y es así como veremos en las Estadísticas de la ONA, como en las retenciones de la Armada aumentarán 936 kilos de cocaína, el Ministro y el mismo Presidemente declararán ante la prensa, mil kilos más de droga retenidos.
En una nota de solo tres párrafos miente la ONA y lo avala este Ministro, varias veces: “Gracias a una operación Conjunta”: Falso, si fuera una OC, la fragata norteamericana detiene la lancha y no solicita autorización para la visita y registro, mientras, en el puerto de salida las autoridades hubiesen atrapado a quienes facilitaron el zarpe con la Droga y no, como dice la nota “Actualmente ya se están realizando las investigaciones de rigor” .
Lo que busca el “Ministro” es incorporar con ésta declaración las cantidades de drogas retenidas por Estados Unidos, Gran Bretaña, España y Holanda en aguas internacionales, a la “retenida por la Marina de Guerra Venezolana” (Ver “Resúmen estadístico anual” 2008 en estadísticas de la ONA http://www.ona.gob.ve/Estadisticas.php ) donde aparecen retenidos por la Armada venezolana 4.206,37 Kgs de drogas, pero usted busca en internet la noticia de tales retenciones y aparecen retenidas por la Armada, pero de otros países y a una buena distancia de Venezuela.
Un ejemplo preciso es el penúltimo reporte de la ONA que “carga a la cuenta” de la Armada un decomiso de 1.065 kilos de cocaína que, en realidad, fue hecho en abril por Estados Unidos a 1.040 millas náuticas de Güiria. (Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/14042009_7.htm y la página http://www.armada.mil.ve/guardacostas/NoticiasOperativas2009.htm. En este último enlace, verán nuevamente como la participación de Venezuela se reduce a autorizar el registro de buques por parte de autoridades de otros países, autorización que Tareck El Aissami ve como “la lucha frontal contra el narcotráfico” cuando en realidad es una obligación a la que se ve sometida Venezuela por convenciones internacionales. La gran pregunta sería, que impide que la Marina de Guerra Venezolana realice el procedimiento de interceptación antes que la Marina de otros países?
Luego dice la nota que se trata del Plan Nacional Antidrogas 2009-2013, plan cuya nomenclatura desnuda al régimen en materia de lucha contra el tráfico de drogas. Aquí el desvergonzado Ministro no dice que el plan que debió aprobarse es el 2007-2013, tal como lo contempla el Artículo 1 del Decreto No 6.777 mediante el cual se aprueba el mencionado Plan 2009-2013, “en consonancia con las Líneas Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013”.
En pocas palabras, que este gobierno inmoral, que tanto alarde hace de su lucha contra el narcotráfico, aprueba en el 2009 el plan del 2007, ante la presión que esta recibiendo por su “pretendida” lucha antinarcóticos. Inclusive, cuando los medios reseñaron la aprobación del plan, se les suministró la información que era el Plan 2008-2013 (Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/26062009_8.htm). Ustedes se preguntarán, cual es la importancia de este punto? Pues su importancia radica es que con la aprobación del plan viene la aprobación de los recursos, es decir, que durante el año 2007 y 2008 no se aprobaron recursos para sustentar ningún plan. Podrán ustedes imaginarse entonces el por que de la baja en las cantidades de drogas retenidas durante esos dos años.
Este delincuente mediático no cesa de “desinformar” declarando a los medios que se ha retenido más drogas durante los años 2005, 2006, 2007 y 2008 que en los cuatro años anteriores, gracias a que la DEA no opera en Venezuela, cuando lo cierto es que que la cantidad de retenciones viene en descenso ( (Ver “Incautaciones de drogas” 2000 al 2008 en estadísticas de la ONA http://www.ona.gob.ve/Estadisticas.php)
No contento con las mentiras que personalmente inventa, también infla las cifras de los procedimientos realizados sin darse cuenta que han existido declaraciones previas que develan frente al mundo sus mentiras, por ejemplo: El 22 de mayo, en las cercanías de Puerto Santander se descubrieron 6 laboratorios de procesamiento de Cocaína, en donde se retuvieron 2.800 Kilos de pasta base de cocaína y 100 Kilos de Cocaína pura ( Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/22052009_2.htm), pues el flamante Mentiroso del Interior y Justicia, declaró que se habían retenido3.800 Kilos de pasta base de cocaína y 200 Kilos de Cocaína pura (Ver http://www.ona.gob.ve/Noticias/25052009_1.htm).
La única cifra que ratificó fue la detención de 12 personas en las cercanías de dichos laboratorios. No constituye esto la comisión del delito de simulación de hecho punible?
Su rosario de mentiras como Ministro del Interior y Justicia se inició mediante un ataque sistemático contra la gobernación del Estado Zulia por su “excesiva permisividad” frente al tráfico de Drogas, todo ello con el solo objetivo de atacar al Gobernador de ese entonces Manuel Rosales. Tal permisividad parece haber desaparecido con Rosales o probablemente los nuevos escenarios no le permiten al Ministro volver sus ojos hacia el Zulia.
Luego del asesinato del presidente de la FCU-LUZ, Julio Soto repudió el hecho y ordenó de inmediato el traslado de una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas a Maracaibo para iniciar las averiguaciones. En este caso, seis de los ocho presuntos involucrados se presentaron a las “autoridades” pero el Ministro anunció que “habían sido capturados”, entre ellos los dos autores materiales, los hermanos YIXÓN JOSÉ MÉNDEZ ARTIGAS Y EVELIO ANTONIO MÉNDEZ ARTIGAS quienes “casualmente”se encontraban disfrutando de una medida cautelar a pesar de haber asesinado a dos personas un año antes. Los otros cuatro involucrados, tres agentes de inteligencia del Ejército y un agente del CICPC fueron dejados en libertad.
Otra de las mentiras de las cuales forma es la de la investigación de un presunto magnicidio, en la que se estrenó al declarar que habían sido detenidas dos personas por ser los posibles ejecutores del plan con una sola arma de fuego.
Sus detractores lo señalan como un caso atípico con respecto a su pasado de dirigente estudiantil, señalándolo como el “único dirigente estudiantil que deja la Federación de Centros Universitarios (FCU) de una universidad para convertirse en policía”. Resulta paradójico, que Nixon Moreno quien lo derrotara actualmente se encuentra asilado en Perú luego de la persecución policial y judicial de la cual fue objeto.
Según un reportaje realizado por el periodista Phil Gunson del Miami Herald, cuando El-Aissami mantenía el control político de las residencias de la Universidad de Los Andes, de las 1.122 personas que vivían en los dormitorios de la ULA sólo 387 eran estudiantes activos y más de 600 no guardaban relación con la universidad, algunas de ellas relacionadas con los irregulares del Frente Bolivariano de Liberación. En esos edificios se escondían vehículos robados y se traficaban drogas.
Otros valoran su posible vinculación con el financiamiento internacional a los grupos islámicos de Mérida, Zulia y en la isla de Margarita. Financia, apoyo y coopera con estos a nivel internacional y permite, desde su cargo, todos los beneficios de cédulas de identidad, pasaportes, nacionalizaciones, etc. Se le señaló también como uno de los organizadores del envío de valijas con dinero hacia Buenos Aires. Sin embargo, las valijas que serían enviadas por el ministro no estarían destinadas a la campaña presidencial de Cristina de Kirchner, sino a financiar células terroristas.
Este individuo irresponsable y mentiroso, constituye un peligro aún para el mismo gobierno. En los meses por venir el país será testigo de los mayores y peores desatinos del gobierno por intermedio de este Ministro.
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